martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

Qué destino, Margó

Rafael Peralta Romero por Rafael Peralta Romero
25 de junio de 2022
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
FacebookTwitterWhatsappTelegram

Nadie puede imaginar qué podrá ocurrírsele mañana, pues cada ocurrencia nueva siempre supera en inventiva a las anteriores. Acumula una abultada colección de decires que al parecer poco esfuerzo le cuestan y le han resultado muy útiles para superar el tedio al que la podría arrastrar la inacción durante los últimos veintidós meses.

Ejerció el gobierno durante 16 años consecutivos más otros cuatro en los que actuó en rol de menor relevancia. Hasta agosto de 2020, todo lo vio promisorio, luminoso, aromático, pero de repente, con la brusca caída que sufriera ese mismo año, el mundo se le ha vuelto pedestre, oscuro, pútrido. Trauma severo.

“Hay golpes en la vida tan fuertes…yo no sé”. Así empieza el poema “Los heraldos negros”, de César Vallejo. Los médicos, sobre todo neurólogos, atribuyen ciertos comportamientos y expresiones humanas a traumas físicos sufridos por la persona que los padece. También los desplomes morales generan acciones desatinadas.

En ella, la dislocación se manifiesta con exagerado flujo verbal, y como todo lo ve oscuro, confunde el objeto de su discurso y atribuye a un actor los roles de otros. El presidente Luis Abinader es el fin primero y último de sus saetas, las cuales dispara con la displicencia de un ser que ha extraviado la conciencia.

Un día declara que “el señor Abinader” tiene abandonada la educación. Con frecuencia olvida que Luis Abinader es el Presidente y se refiere al mandatario como ”el señor Abinader”.

Quizá en las brumas de su mente aparezca la figura del “penco candidato” ocupando el trono presidencial. Para ella, el actual es “El gobierno de las relaciones públicas…”

Esa opinión me hace recordar a mi amigo Rodríguez Marchena, un mago de las relaciones públicas que logró apartar a su Presidente del contacto con la prensa y durante ocho años, toda información llegó a los periodistas aderezada y digerida. Solo la prensa oficial captó fotos y videos de los brinquitos del presidente Medina.

A ella le preocupan muchos males: el abandono de la producción agrícola, la arraigada pobreza que padecen los dominicanos. Tanta es nuestra hambre, que, según su análisis, República Dominicana se ve como el segundo país con mayor subalimentación de la región, solo superado por Haití. Para colmo, cunde el desempleo.

Aunque ella no lo crea, me duele su dolor, pues ahora es cuando se percata de cómo dejaron las cosas sus dieciséis años de gobierno. Qué destino, Margó. Repito a Vallejo: “Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé! /Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, / la resaca de todo lo sufrido”.

rafaelperaltar@gmail.com

(El autor es escritor y periodista residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Etiquetas: CedeñoMargarita
Entrada anterior

MIREX saluda valoración positiva del embajador de Japón para invertir en el país

Siguiente entrada

Departamento de Salud reporta ocho muertes por el Covid-19

Rafael Peralta Romero

Rafael Peralta Romero

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada

Departamento de Salud reporta ocho muertes por el Covid-19

Comentarios sobre post

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

El avión de León XIV aterrizó en Líbano, segunda etapa de su viaje

El avión de León XIV aterrizó en Líbano, segunda etapa de su viaje

30 de noviembre de 2025

Pierluisi anuncia millonaria de inversión de obras entre Cayey y Salinas

6 de julio de 2023

Fiona se convierte en huracán

18 de septiembre de 2022

Vehículo del Ejército causa muerte a hombre durante persecución de motociclista

18 de diciembre de 2022

Un fenómeno social sorprendente

26 de junio de 2022
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus