martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

Los escritores y el Premio

Rafael Peralta Romero por Rafael Peralta Romero
4 de febrero de 2023
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
FacebookTwitterWhatsappTelegram

A muy pocos le resultará novedoso si dijera que el sector de los intelectuales anida más excentricidades y capacidad para las diatribas que la gente de la farándula. Para la mayoría de los escritores, no basta con glorificar su propia figura, sino que le es preciso devorar a los otros, con descalificaciones y menosprecio.

Cierto es que cada uno preserva de su “colegofagia” a dos maestros de la palabra de quienes el superdotado de estima personal dirá, por ejemplo: “Aquí solo hay tres poetas que se pueden mencionar, que son Manuel Rueda, Freddy Gatón y yo”. Otro se atreverá a proclamar que después de Pedro Henríquez, es el único ensayista.

Esa voracidad por deglutir colegas hizo sobrepasar el nivel razonable de inconformidad con el otorgamiento del Premio Nacional de Literatura 2023 al escritor Freddy Bretón. Las redes sociales fueron anegadas por una ola de quejas procedente de gente que ha admitido, a la franca, que desconoce la obra de Bretón.

Lo principal de esto es la demostración de que los escritores dominicanos no leen a los escritores dominicanos. Lo declaran en conversaciones privadas y lo demuestran cuando publican artículos o dictan conferencias. El lujo radica en citar autores de nombres difíciles. Comienzan citando y así terminan.

Como cada año, el Día de Duarte, fue declarado el autor escogido. El jurado dijo de Bretón: “Es un meritorio autor de temas históricos, espirituales y sociales, con un singular aporte al arte de la creación verbal en los géneros de la poesía, la novela, la biografía y el ensayo, a la luz de un uso ejemplar de la palabra”,

Y de inmediato, emergió con fuerza el argumento de que los rectores universitarios no saben de literatura, y por tanto no merecen ser quienes evalúen a los candidatos al Premio. Pero los juicios no se han limitado a desmeritar a Freddy Bretón, ya que el Premio mismo ha sufrido los embates de la iracundia.

Ante el desasosiego ocasionado por el enjambre de saetas, una joven escritora -Ingrid Gómez Natera- llegó a escribir: “Con el escándalo que hace la gente que escribe en RD cuando se premia a un autor, a una le da miedo ganar un premio”. Muchos tienen su autor favorito, pero solo uno es galardonado.

Los elogios y las diatribas hacia el Premio Nacional de Literatura son mutantes. El que hoy rechaza, el próximo año apoya. Ese galardón merece preservarse y respetarse. Quizá convenga agregar al jurado una instancia de preselección para que los rectores afinen su acierto al premiar. Hay tiempo para ponderarlo.

rafaelperaltar@gmail.com

(El autor es periodista y escritor residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Etiquetas: EscritoresPremio
Entrada anterior

P.R. sorprende a Venezuela y todos están iguales en Serie del Caribe

Siguiente entrada

Salud Publica notifica 21 nuevos casos de coronavirus

Rafael Peralta Romero

Rafael Peralta Romero

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada

Salud Publica notifica 21 nuevos casos de coronavirus

Comentarios sobre post

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

El Instituto Duartiano afirma que aceptar desvío río Masacre es nefasto para la soberanía

30 de mayo de 2021

Argentina acude a las urnas para definir la presidencia entre Massa y Milei

19 de noviembre de 2023

Presidente Abinader pide a Dios acompañe a Danilo Medina en proceso de sanación del cáncer

22 de marzo de 2023

IDAC emplaza a propietarios de tres aeronaves abandonadas en el Aeropuerto Las Américas

25 de septiembre de 2022
Inaugurado el parque industrial Free Zone Park

Inaugurado el parque industrial Free Zone Park

15 de marzo de 2024
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus