martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

Apertura social

Manuel Hernández Villeta por Manuel Hernández Villeta
31 de marzo de 2023
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
FacebookTwitterWhatsappTelegram

A Pleno Sol

Los problemas ancestrales de los países sub-desarrollados no se pueden solucionar con una cumbre de un par de días. Regularmente en estos encuentros se pasa revista a la situación general, se hacen recomendaciones y se dan seguridades de que todo va a mejorar.

La realidad es que después que termina una Cumbre, todo lo que se habla se convierte en papeles de biblioteca. Prácticamente ninguna cumbre ha logrado convertir en realidad los temas de su declaración final. Es que la crisis de latino-américa no es de soluciones teóricas, mientras se saborea una taza de café.

Es común para todos los países del continente el hambre, la miseria, la explotación y la desesperación de los que en el pasado reciente tomaron una lucha armada que sólo sirvió para abonar las montañas con sacrificados sin nombres. Los cambios son necesarios, pero ya.

Lo primero que hay que cambiar es la mentalidad de la mujer y el hombre latinoamericano, para que esté consciente de sus necesidades y la forma de lucha que va a transitar para buscar soluciones. Debe rechazar a los encantadores de masas, que solo busca obtener su apoyo por un día electoral.

La constante en estos países, incluyendo a la República Dominicana, es que se ha vivido más bajo el signo opresor de la dictadura, que del respeto en democracia. El llamado gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo, no pasa de ser una frase histórica de un discurso en plena guerra civil norteamericana.

El sueño eterno de los dominicanos ha sido vivir en un país donde se respete el derecho a la vida, donde abunde la comida, que la educación llegue a toda la población y que se pueda controlar la carga pesarosa del analfabetismo. Sin una masiva creación de empleos, ningún país logra el desarrollo.

La gran brecha social se ahonda en el país. Hay más pobres y un puñado de ricos tradicionales, que en verdad son los que tienen mayor acceso al sistema productivo. La miseria rebota en un campo minado, de donde para un hijo de la calle, es difícil, por no decir imposible, dar el salto social.

La reciente Cumbre celebrada en Santo Domingo demuestra que todavía se puede mantener la esperanza. Hay gobiernos de nuevo pensamiento progresista, fuera de las ideologías de antaño, que plantean cambios sociales, con una simbiosis entre los poderosos y los desarrapados.

El desarrollo es una labor de todos, donde cada cual hará su aporte de acuerdo a sus posibilidades y limitaciones. Lo importante es que la educación, la comida, la salud, el derecho a la vida, se comiencen a implementar desde ahora, por una vía civilizada y democrática. ¡Ay!, se me acabó la tinta.

manuel25f@yahoo.com

(El autor es periodista residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Etiquetas: Apertura social
Entrada anterior

Lectura del fallo de la apelación del caso Odebrecht será el 19 de mayo

Siguiente entrada

Gobierno mantiene  precios y subsidio de los combustibles

Manuel Hernández Villeta

Manuel Hernández Villeta

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada

Gobierno mantiene  precios y subsidio de los combustibles

Comentarios sobre post

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Un apagón atrasa mensaje del presidente Danilo Medina

17 de abril de 2020

BID movilizará US$1.000 millones para financiar vacunas contra COVID-19

16 de diciembre de 2020
Presunto delincuente “Sonrisa” muere al enfrentar a tiros a policías

Presunto delincuente “Sonrisa” muere al enfrentar a tiros a policías

10 de mayo de 2025

Comisión Oficial para Erradicación de la Fiebre Porcina se declara en sesión permanente

4 de agosto de 2021
Frustran envío de drogas a Estados Unidos y Bélgica

Frustran envío de drogas a Estados Unidos y Bélgica

4 de octubre de 2025
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus