martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

Una nueva legislación de prensa

Nelson Encarnación por Nelson Encarnación
7 de mayo de 2025
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
Somos más ricos desde 2020
FacebookTwitterWhatsappTelegram

Visión global

Uno de los temas más controvertidos y generadores de desencuentros fundamentales en cualquier sociedad tiene que ver con el abordaje de reformas a la legislación sobre el ejercicio de la libertad de prensa, de información, de expresión y difusión del pensamiento en todas sus vertientes.

En los países donde se ha avanzado en la estructuración de mecanismos regulatorios ha sido posible por la vía del consenso en las sociedades democráticas, o mediante la imposición en las dictaduras.

En el primer caso se ha logrado una ampliación de esos derechos individuales y colectivos, pero en el entendido de que estos tienen que ser sometidos a cierto orden.

Las dictaduras, por su parte, han impuesto reformas encaminadas a un mayor control de los medios, la información y la opinión, vistos siempre como adversarios o enemigos del estatus quo.

Lo referido anteriormente viene a propósito de la aproximación de un amplio debate, luego de que el Ejecutivo sometiera al Legislativo un proyecto que pretende generar un marco regulatorio de la libertad de expresión y difusión del pensamiento, tomando en cuenta que la ley que rige esta cuestión—la 6132—data de los años 60 del siglo pasado, absolutamente obsoleta y carente de funcionalidad efectiva en las actuales circunstancias.

Hay que resaltar que cuando esa disposición se adoptó, en el mundo solo operaban los medios impresos—periódicos y revistas, fundamentalmente—y los limitados electrónicos representados en la radio y la televisión, esta última para entonces todavía en pañales.

Entrado el siglo actual existe una diversidad de vías de información, algunas derivadas en demasiados casos hacia la desinformación, el contenido tóxico, una pelea constante por sobresalir, enseñar las bajas pasiones, en fin, un ecosistema que conspira contra su virtualidad orientadora y constructiva, y se adhiere a lo peor.

En ese marco surge el proyecto que recoge el interés de someter el desenfreno, sin pretender incurrir en censura previa, pues en caso de ocurrir esto, la inmensa mayoría de quienes hacemos opinión y servimos información con una visión constructiva de la sociedad, no lo permitiremos.

Sin embargo, el enorme desierto legal y de obligaciones en el que operan algunos canales para la emisión del pensamiento, en especial las redes sociales, amerita de alguna regulación mínima, que inclusive irá en beneficio de quienes manejan con responsabilidad esas vías de comunicación.

La existencia de ese océano regulatorio es lo que permite que cualquiera falto de oficio se despache a sus anchas desde una plataforma virtual arrojando lodo sobre la reputación ajena, sin temor a que el agraviado pueda procurar en justicia la reparación de su honra afectada.

Insistimos en que, a quienes explotan las redes sociales y plataformas con sentido de responsabilidad, les conviene cierta limpieza del espectro, pues la buena imagen de este mecanismo de información es beneficioso para todos.

Decir estas cosas nos expone a una lluvia de improperios, precisamente de quienes carecen de algo útil que aportar a la sociedad y solo saben insultar al no tener argumentos sólidos para debatir en el terreno de las ideas y la confrontación sana.

Nelsonencar10@gmail.com

(El autor es periodista residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Etiquetas: Una nueva legislación de prensa
Entrada anterior

Los aguaceros serán menos intensos sobre el país

Siguiente entrada

RD se consolida como destino preferido de la región con la llegada de más de 390 cruceros

Nelson Encarnación

Nelson Encarnación

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada
RD se consolida como destino preferido de la región con la llegada de más de 390 cruceros

RD se consolida como destino preferido de la región con la llegada de más de 390 cruceros

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Salud Pública reporta 23 casos de coronavirus

23 de febrero de 2023

Comisión Bicameral de congresistas conocerá este lunes presupuesto

25 de octubre de 2020

¿A quién benefició la encuesta Gallup?

13 de abril de 2023

INTRANT dispone equipo de apoyo ante inundaciones en el Gran Santo Domingo

6 de noviembre de 2022

ONU llamó a acabar con la violencia contra las mujeres

23 de junio de 2020
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus