martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

¡¡UN SOLO DIOS!!

Máximo Caminero por Máximo Caminero
19 de septiembre de 2020
en Opiniones
Tiempo de lectura: 3 minutos de lectura
FacebookTwitterWhatsappTelegram

Caramba!. Eureka!!. Pensé que uno tendría que morirse para develar el misterio de la vida y todos “estos absurdos” que no entendemos y que tenemos que vivir.

Dicen las escrituras…bueno, eso espero, que somos “uno” en espíritu…ahí ta! Si “somos uno” es decir, un solo espíritu, eso significa que nosotros, ¡¡somos Dios!!.

Wait a minute!!? ¿cómo así? Eplicame ete lío… no les parece brillante que cuando “uno” se oculta de sí mismo…no puede encontrarse.

Está clarísimo, Dios, está dentro de nosotros, o para estar más claros, Dios, somos todos!!.

Antes que empiecen a jalarse las greñas las señoras fanáticas y demás colegas cristianos y católicos…según Romanos 12:5 “nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo… en Cristo”.

¿Entonces? ¿podría alguien explicarme cuál es el propósito de todo esto?. Si todos somos uno y ese uno es Dios, es lógico asumir entonces que todos somos Dios.

Pero ¿para qué Dios, es decir, nosotros, nos ponemos de mojiganga en este abanico infinito de personalidades?.

Será para pura diversión esto de jugar al loco, al asesino, al poeta, al doctor, al empresario, etc. etc. etc.

A mí, en mi “Dios particular,” me da risa, y pena también, el ver la facilidad en que muchos de esos “pedacitos” de Dios andan por ahí a la deriva haciendo y deshaciendo al mundo.

Veo hombres y mujeres, profesionales y con “supuestos” grados de “intelectualidad” enviando mensajitos pendejos por WhatsApp o por Facebook o Instagram o por donde sea…

En el caso de los “Diositos” dominicanos, te mandan un video de una masacre en algún pueblo en guerra de África, como si fuesen los haitianos.

Luego te envían un texto apócrifo de José Martí acabando con los mismos.

Sin embargo, al otro día te envían oraciones y arengas espirituales en donde el énfasis es “amar a todos”.

Coño!. Yo se que el problema de la inmigración haitiana hacia la República Dominicana, necesita medidas urgentes y de manos firmes, pero el odio absurdo y descabellado de esos “profesionales” roza en lo estúpido.

Cuando uno va a decir algo o, peor aún, publicar algo, tiene que tomar en cuenta que es su “reputación” y hasta su “dignidad” lo que pone en juego.

La credibilidad de estos “semi-Dioses” jugando a las escondidas y mostrando su “bipolaridad” es hasta cierto punto vergonzosa.

Te hablan de amor y luego te envían un “torpedo” o “bucapie”, fuegos pirotécnicos para los que no son dominicanos, donde el amor se fue pa la mierda.

Lo peor es que la mayoría de esa propaganda anti-haitiana es falsa. Carece de verdad, eleva su grado de barbarie al extremo y es inventada o tomada de otros lugares del mundo.

La inmigración haitiana o de cualquier otra nacionalidad tiene que ser registrada y aprobada por las autoridades encargadas de ese asunto.

Los haitianos que se encuentren de forma irregular en Santo Domingo, deben regresar a su país o afrontar las sanciones que especifica la ley, punto!.

Eso es todo!. Pero que paren los diositos de enviar basura que incrementa el odio. Que no sean ignorantes, como robots reenvían cualquier disparate sin verificar el origen de eso.

La facilidad con la que estos profesionales caen en la ignorancia pone en duda hasta la universidad en donde se graduaron.

Si en verdad somos uno en espíritu, estamos bien jodidos porque tenemos una doble personalidad.

Un Dios que hoy plantea una cosa y mañana se desdice.

Con razón se oculta hasta de sí mismo. Es duro mostrar quien en verdad es uno. Un ser ambivalente y lleno de complejos. En otras palabras, un Dios, ¡pero un Diablo también!. ¡Salud!. Mínimo Caminero.

(El autor es artista plástico dominicano residente en West Palm Beach).

massmaximo@hotmail.com

Etiquetas: Sólo DiosUn
Entrada anterior

Tres meses de prisión preventiva contra dos capitanes de yola por viaje ilegal

Siguiente entrada

Gobernadora decreta duelo por deceso de jueza Ruth Bader Ginsgburg

Máximo Caminero

Máximo Caminero

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada

Gobernadora decreta duelo por deceso de jueza Ruth Bader Ginsgburg

Comentarios sobre post

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Luis Abinader recorre la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar

21 de agosto de 2020

El COE activa plan de contingencia y emite alerta Verde para cuatro provincias

15 de septiembre de 2022

República Dominicana notifica una muerte por Covid-19 y 1.073 nuevos casos

19 de noviembre de 2021

Día Mundial de la Poesía

21 de marzo de 2020

Gobierno anuncia inversión de 94 millones de fondos Esser para “Verano Educativo 2022”

13 de junio de 2022
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus