martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

Traumas en la Cámara de Cuentas

Nelson Encarnación por Nelson Encarnación
2 de abril de 2025
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
Somos más ricos desde 2020
FacebookTwitterWhatsappTelegram

Visión global

La composición de las últimas gestiones de la Cámara de Cuentas le ha generado a la sociedad dominicana una serie de traumas de los cuales no se repone, lo que deriva en una suspicacia permanente respecto de cuál sería el comportamiento de los siguientes que resulten designados en ese órgano de control.

Probablemente muchos solo recuerdan el peor de esos traumas, cuyo desenlace fue un juicio político en el Congreso Nacional—el primero de su tipo en democracia—provocado por rebatiñas internas entre los miembros de entonces, que eran nueve, creando una Torre de Babel insalvable que desembocó en aquel proceso.

El siguiente desastre en la Cámara de Cuentas provocaría el insólito allanamiento a su sede, ejecutado por el Ministerio Público, con la incautación de cientos de expedientes como presuntas evidencias de hechos punibles, y de lo cual jamás se volvió a hablar.

Y llegamos a más reciente desbarajuste institucional, con el actual presidente del órgano demandado por presunto acoso a dos servidoras de la Cámara, cuyo expediente se disolvió en el camino; esto en adición a las permanentes desavenencias internas que provocaron prácticamente la paralización del trabajo fundamental de la Cámara: hacer auditorías.

Es decir, ese órgano constitucional ha atravesado por una arritmia solo explicable a partir de la conducta que nos caracteriza como individuos, esto es, el autoritarismo innato.

La reforma constitucional del año 2010 y las siguientes, perdieron una gran oportunidad de dotar a la Cámara de Cuentas de una tranquilidad permanente, al no acoger recomendaciones bien sustentadas sobre la conveniencia de hacer de ella un órgano unipersonal en su dirección.

Una de ellas la formuló el buen amigo Andrés Terrero, quien—con el conocimiento adquirido durante su presidencia naufragada por las rebatiñas internas—entendía que la CCRD haría un mejor trabajo si dejaba de ser un órgano colegiado.

Al menos se evitaban los conflictos que se generan cuando se reúnen egos sin domeñar, que terminan convirtiendo a los individuos casi en intratables en un ambiente entre iguales.

El Senado está inmerso en la evaluación de las 15 personas que la Cámara de Diputados le sometió, de las que emergerán los integrantes para los próximos cuatro años.

Las expectativas están cifradas en que los senadores escojan a las personas más idóneas, y que luego estas respondan a la sociedad.

Nelsonencar10@gmail.com

(El autor es periodista residente en Santo Domingo, República Dominicana)

Etiquetas: Traumas en la Cámara de Cuentas
Entrada anterior

Débil vaguada provocará algunos aguaceros en la tarde

Siguiente entrada

Jaime Jungheit «Teriyaki» estrena «Vamo a darle»

Nelson Encarnación

Nelson Encarnación

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada
Jaime Jungheit «Teriyaki» estrena «Vamo a darle»

Jaime Jungheit "Teriyaki" estrena "Vamo a darle"

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

CEBAMDER pide al presidente Abinader detener las acciones violatorias de Planificador Urbano en Manzanillo

16 de julio de 2023

Senadora impulsa proyecto para construcción nuevo Centro de Trauma

11 de febrero de 2020
EE.UU. impondrá costosas multas a migrantes irregulares que no se autodeporten

EE.UU. impondrá costosas multas a migrantes irregulares que no se autodeporten

8 de abril de 2025
Leo Polanco lanza su nuevo sencillo «Mentirosa»

Leo Polanco lanza su nuevo sencillo «Mentirosa»

21 de enero de 2024

Germán Brito califica muerte de David de los Santos “una cosa bárbara, inhumana, que duele y avergüenza”

9 de mayo de 2022
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus