martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

Tragedias de las inundaciones

Manuel Vólquez por Manuel Vólquez
6 de noviembre de 2022
en Opiniones
Tiempo de lectura: 3 minutos de lectura
FacebookTwitterWhatsappTelegram

La naturaleza fustigó de forma desconsiderada al Gran Santo Domingo, una demarcación conformada por la provincia Santo Domingo y el Distrito Nacional. Las lluvias provocaron anegaciones en varias zonas del país, pero fue en la capital donde el fenómeno natural impactó con más furia, causando la muerte, hasta ahora, de al menos cuatro personas.

En esas circunstancias, muchos ciudadanos sufrieron enormes pérdidas materiales, sobre todo en los vehículos que terminaron flotando y sepultados debajo del agua.

Por tal razón, el presidente de la República, Luis Abinader, informó que gestionó con la Superintendencia de Seguros la aceleración del proceso de cobertura que tienen que pagarse a los ciudadanos afectados. Esa es una correcta decisión en un momento tan devastador.

De acuerdo con declaraciones de los ejecutivos de la Cámara Dominicana de Aseguradores y Reaseguradores (Cadoar), lo primero que debe hacer una persona en esa situación es comunicarse con sus corredores de seguros y la compañía de seguros.

Recomendaron a los ciudadanos con automóviles afectados que deben presentar todas las evidencias posibles, empezando por tomar la mayor cantidad de fotografías posibles. De manera similar, indicó que es de gran importancia reportar el lugar en donde ocurrió el incidente, la hora en que sucedió y cómo pasó, a fin de agilizar los reclamos.

Naturalmente, no son todos los propietarios que pudieran hacer los reclamos. ¿Y los que tienen los automóviles asegurados con baja cobertura, que pasará con ellos?

Lo sintomático y doloroso de esas eventualidades es que se podría dar la posibilidad de que la generalidad de los dueños no estén preparados económicamente para reparar los daños ocasionados por el aluvión. La mayoría de los automovilistas circula con un seguro de ley, exceptuando a aquellos aparatos de lujos con cobertura total o full.

Son las mismas compañías aseguradoras que han hecho la aclaración. No todos aplican para esto, ya que sólo el 25% de los vehículos con seguros a todo riesgo, tienen cobertura de inundaciones.

Es una pena que todavía nuestro país esté sufriendo consecuencias letales generadas de las avalanchas naturales, que son previsibles a corto o largo plazo. Son tragedias dolorosas arrastradas por los constantes fenómenos atmosféricos.

Tenemos un complicado problema de desagüe que debemos solucionar. Las ciudades han experimentado en las últimas décadas un crecimiento descomunal de extensas avenidas y autopistas que enlazan con todas las provincias.

También ha habido un crecimiento vertical y horizontal acelerado en el sector construcción con el levantamiento de modernos edificios de apartamentos y plazas comerciales.

Sin embargo, en ambos casos existe una agravante que llama mucho la atención: la precariedad del sistema de desagüe.

¿Cómo es posible, por ejemplo, que surjan inundaciones en avenidas levantadas a la orilla del mar o ríos? ¿O en áreas de estacionamiento de edificios de apartamentos costosos?

Al parecer, las compañías constructoras, tal vez en su afán por ganar dinero, no respetan ese requisito, igual que las filtraciones, que está reglamentado por ley.

Son vicios ornamentales que es preciso revisar y aplicar las sanciones penales de rigor por su incumplimiento, para evitar sufrimientos a los adquirientes de viviendas que incurren en enormes compromisos financieros para obtener esos inmuebles.

El problema del desagüe ya debiera calificarse como marca país (y perdonen la ironía) debido al tiempo que estamos lidiando con ese proceso. Eso no debe ocurrir en una histórica ciudad de atractivo turístico como Santo Domingo ni en otras urbes del interior.

En ese contexto, el sentido común nos dice que también es necesario desarrollar campañas mediáticas, en escuelas públicas y colegios privados para crear conciencia en los ciudadanos de no lanzar basuras en los filtrantes, una conducta maldita causante de los rebosamientos de las aguas desplazadas por las lluvias. Me parece que esa orientación no es difícil de realizar, si hay disposición de terminar con esa situación.

Mientras, en lo que el hacha descansa sobre el palo, hagamos algo para solucionar esas tragedias. Apliquemos la ley con rigor.

No es el momento para politizar esa desgracia con venenosas acusaciones de presuntas improvisaciones gubernamentales. Mi solidaridad con las personas afectadas.

mvolquez@gmail.com

(El autor es periodista residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Etiquetas: Tragedias de las inundaciones
Entrada anterior

Fallecen 5 oficiales de la Aviación Militar de Venezuela al estrellarse su avión en Amazonas

Siguiente entrada

Abel Martínez dice que el «PRM no sabe gobernar y lo peor es que no le interesa aprender»

Manuel Vólquez

Manuel Vólquez

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada

Abel Martínez dice que el "PRM no sabe gobernar y lo peor es que no le interesa aprender"

Comentarios sobre post

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Es necesario cultivar la paciencia durante la covidianidad

18 de junio de 2020
Banco de Reservas remozará Polideportivo de la UASD

Banco de Reservas remozará Polideportivo de la UASD

3 de mayo de 2024

Abinader irá a Nueva York para intervenir en el Consejo de Seguridad de la ONU

12 de febrero de 2024

14 de junio

14 de junio de 2020

Garanticemos derechos de personas con condiciones diferenciadas

27 de junio de 2021
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus