martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

Toque de queda

Manuel Hernández Villeta por Manuel Hernández Villeta
16 de abril de 2020
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
FacebookTwitterWhatsappTelegram

La cuarentena y el toque de queda deben ser respetados por todos los ciudadanos. Desde los de abajo, hasta los engreídos de la clase media y la alta. Por las buenas o por las malas. Hay que cumplir con las medidas de exclusión social.

Por el hambre y las necesidades de buscar comida, los cuadros de abajo salen poniendo en juego su seguridad en la cuarentena. En la noche se tiran  a las calles y se enfrentan verbalmente con la policía.

En lo alto de la pirámide social se dedican a  transitar por la ciudad con poco tránsito como una especie de aligerar sus dolores y engañar sus diabluras internas. El queda lo respetan, pero amenizan sus fiestas privadas y sus inclusiones sociales tras paredes.

La acción policial con el toque de queda ha sido lenta. Parecería que no quiere que le digan que está reprimiendo. No puede haber comandantes de manos flojas. El toque de queda hay que hacerlo cumplir, aún y sea a macanazos.

Hay un factor de callejón que se impregna en los barrios. En los patios y en las pensiones muchos duermen apiñados en un cuartucho y tienen que salir a las calles a respirar aire fresco. Se ponen en alerta, a la espera de que las luces de colores de la policía se dejen ver, para ir corriendo a sus habitaciones.

Pero los de arriba y los de abajo quieren  hacer lo que les viene en gana, y eso no se puede permitir. En esta ocasión se trata de que si permitimos que cada  irresponsable haga lo que le venga en gana, entonces todos nos iremos de inquilinos para   la tumba. El coronavirus no es un juego y todavía no ha sido controlado.

Tenemos una posición bien clara en torno a que el país no soportaría un toque de queda de 24 horas, pero el actual hay que cumplirlo. Por las buenas o por las malas. No es buscar el lado abusivo de los agentes del orden público, sino hacer respetar una disposición que nos puede garantizar la vida.

Con la cuarentena se da el caso de que hay poca educación y entrenamiento cívico. A muchos le pesa mantener  la distancia en las filas, otros no usan máscaras y no les gustan los guantes. Aquí hay que multiplicar las normas educativas.

Pero no hay suficientes mascarillas en el mercado. Se insta a las personas que salgan a las calles con sus mascarillas, pero no tienen dónde encontrarlas. Ya no se puede entrar a un supermercado, a un banco o a pagar los servicios sino se tiene mascarillas, pero el artículo no se encuentra de venta en las farmacias.

Esta situación da pie al surgimiento de buhoneros que venden hasta mascarillas en las esquinas desiertas. En todos los aspectos de la lucha contra el coronavirus hay que trabajar, y garantizar el mejor servicio. Hay que dotar a la población de mascarillas, sean regaladas o que las pueda adquirir en los supermercados y en las farmacias. A cuidarnos, para seguir vivos. ¡Ay!, se me acabó la tinta.

Etiquetas: coronaviruseducacióninfectadospandemiapruebaSaludToque de queda
Entrada anterior

PRM denuncia graves irregularidades en licitaciones en el Ministerio de Salud

Siguiente entrada

Presidente Danilo Medina hablará este viernes al país

Manuel Hernández Villeta

Manuel Hernández Villeta

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada

Presidente Danilo Medina hablará este viernes al país

Comentarios sobre post

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Puerto Rico registra 345 hospitalizaciones por Covid-19

8 de abril de 2021
Casi 33.000 mujeres embarazadas en Cuba están en riesgo debido al bloqueo de combustibles

Casi 33.000 mujeres embarazadas en Cuba están en riesgo debido al bloqueo de combustibles

16 de febrero de 2026

Sea usted el jurado (A don Alberto Mengual)

14 de marzo de 2020
Caminero se une a una poderosa selección de R.D. que empieza a tomar forma

Caminero se une a una poderosa selección de R.D. que empieza a tomar forma

8 de diciembre de 2025

Incautan un alijo de cocaína y arrestan a 8 hombres en aguas de Puerto Rico

25 de agosto de 2022
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus