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¡Soltar todo y largarse!

Máximo Caminero por Máximo Caminero
5 de marzo de 2026
en Opiniones
Tiempo de lectura: 3 minutos de lectura
Cuando el dinero no sirve para nada
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«¡Nadie fue más grande que él, porque nadie se olvidó tanto de sí mismo!».
—José Martí, sobre Francisco Aguilera.
Francisco Aguilera fue un empresario criollo que perdió toda su fortuna por la independencia de Cuba y murió en la miseria, en Nueva York, sin lograr ver el sueño realizado. Por eso la frase de Martí que antecede a este párrafo.
Silvio Rodríguez da título e inspiración a este escrito con su canción Soltar todo y largarse. Otro cubano tan alto como Martí, a quien guardo todo mi respeto y admiración.
Aguilera tuvo que salir de Cuba cuando fracasó la primera guerra de independencia, dejando atrás toda su fortuna y bienestar a cambio de un propósito que beneficiaba a todos y que él no necesitaba, ya que muchos, en su situación, prefieren hacerse la vista gorda y dejar «esos asuntos» a otros.
Sin embargo, lo soltó todo y se largó, pero no a buscar un nuevo camino de bienestar personal, sino a continuar con el afán de la liberación de la isla del imperio español.
En este latido, aunque tuve que desviarlo un poco del propósito inicial, vamos a latir sobre «ese largarse», sin necesidad ni afán de liberar al país, sino de liberarse uno de sí mismo…
¿Cuántas veces no hemos querido «arrancar por ahí», sin dirección ni destino, dejando atrás todo lo que hemos construido o con lo que hemos convivido? Así sea por unos días o semanas.
Somos seres con una libertad insertada a la que nos hemos amarrado sin darnos cuenta. Nos enamoramos o nos comprometemos en trabajos pensando que es lo mejor que nos ha pasado y obviamos «esa señal interior» de la libertad.
Pero ella está latente, y nadie se da cuenta. Nos ven en «una relación estable», siendo padres responsables, procurando el bienestar de todos. No sospechan el sacrificio interno que llevamos cargando.
¡Soltarlo todo y salir echando chispas, sin pensar en este o aquel! Gritando a todo pulmón que solo tenemos una vida y que solo se puede vivir «realmente» cuando se nos permite ser, o mejor dicho, cuando tenemos los cojones de ser…
El miedo nos paraliza y nos hace sumisos. Y no se trata de dejar a todo el mundo botado y a la buena de Dios, sino de permitirnos «ser», por lo menos una buena vez en la vida, lo que en verdad somos y nunca hemos «sabido».
Estamos tan acostumbrados a vivir para los demás que nos hemos olvidado de nosotros, como el señor Aguilera, como si nuestra vida fuera una «causa patriótica», cuando en verdad es una causa humana.
Cada cual tiene su destino marcado; cada cual vivirá su vida, independientemente de que usted se empeñe en «hacérsela más llevadera».
¿Cuándo fue la última vez que pensó en usted? ¿La última vez que habló consigo mismo? ¿Acaso tuvo un instante para hacerse «preguntas fundamentales» de la vida?.
La mayoría de nosotros no lo hace. Ignora por completo «ese mundo paralelo» de la espiritualidad y, ya al final, cuando empiezan los achaques y las enfermedades del tiempo, es cuando de repente se siente solo y aprende a la carrera a hablar y a pensar en usted…
Pero ya es muy tarde. ¿Con qué ánimos? Postrado en una cama y con achaques por todo el cuerpo. Allí es cuando uno, seguramente, se arrepiente de no haberse largado, aunque hubiera sido por tres días…
Patxi Andión, cantante español, recita una frase parecida a la de Martí: «No hay salvación si no es con todos»… Yo la tengo estampada en la pared de mi estudio, pero lo cierto es que le agregué «esos tres» puntos finales…
En algún momento de nuestras vidas tenemos que sacudirnos y, cuando regresemos, si es que lo hacemos, todos los cocos que estaban flojos se habrán caído.
Nadie se va a morir por su ausencia, pero usted siempre se arrepentirá de no haberse regalado «ese espacio» en esta dimensión.
Cuando se muera y se vea obligado a soltar todo y largarse, flotando entre nubes, se dará cuenta de lo pendejo que fue, porque nunca tuvo a nada ni a nadie. Solo a usted, y ni siquiera a usted se tenía… ¡Salud!. Mínimo Todero.
massmaximo@hotmail.com
(El autor es artista plástico dominicano residente en West Palm Beach, EEUU).
Etiquetas: ¡Soltar todo y largarse!
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