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Portada Opiniones

Solo los cubanos…

Máximo Caminero por Máximo Caminero
1 de septiembre de 2025
en Opiniones
Tiempo de lectura: 3 minutos de lectura
El poder de la oración
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Solo los cubanos saben lo que ha pasado en Cuba. Aquí entramos en dos vertientes que van unidas, pero que pueden separarse cuando «la existencia», ese instinto de sobrevivir, está en peligro.

La primera, podríamos llamarla «la gloriosa», la que enarbola el sentimiento patriótico y desenvaina «una verdad» que está haciendo daño a todos. Y la segunda, «la humana», que es el irremediable ser del que estamos compuestos.

Llega la revolución como un huracán que promete «cambiarlo todo»: los abusos de un dictador, Batista, una oligarquía que acapara el mayor porcentaje de beneficios del país, un pueblo, mayoritariamente analfabeto, pobre y sin futuro. Nada diferente a la mayoría de los pueblos del mundo, actualmente.

Llega «este tipo», Fidel, con un carisma encantador y se hace responsable, a punta de fusil, de cambiar el destino de todos.

¿Resultados? Ya que no pienso contarles todo el cuento «medio conocido» por todos, el hombre se queda por décadas y, aunque enseñó a todo el mundo a leer y escribir, limitó lo que se leía y lo que se escribía…

Se inventó todo tipo de excusas para no soltar el poder y, aunque algunas eran válidas, no lo fueron la mayoría.

El mundo admiró el valor de este hombre y, en el principio, hasta todo el pueblo cubano, pero la realidad se fue mirando «adentro», mientras afuera todos lo veíamos de otra forma.

Veíamos a Cuba como el rostro de la dignidad de América, ante los abusos y manipulaciones de los norteamericanos. Todavía hoy, con Trump, esa prepotencia y menosprecio hacia América Latina se puede ver más acentuada.

¡Cuba no! En Cuba no se dejaban mandar por los gringos, como aún lo hacen la mayoría de los países del planeta. Cuba era «la otra cara» a la que todos aspirábamos ser, sin embargo…

Del año 59 a la fecha, 66 años de un régimen de ideología comunista que ya está desfasada. Ni en China ni en Rusia, donde todo eso comenzó, se mantiene un estado tan encerrado, sacando del plato a Corea del Norte, que no sabría cómo llamar a eso…

El punto aquí es que solo los cubanos saben todas las mierdas que han pasado, gracias a «ser» la dignidad de todos. ¡Han vivido al borde de la supervivencia en medio de tantas carencias! Que no son justas, sabiendo que se vive tan poco y no logremos disfrutar de lo mejor de la vida.

¿La culpa es de los gringos? En buena parte, pero no seamos injustos y no nos agarremos a que «no podemos cambiar» sin necesidad de estos…

Comencemos nosotros a producir los cambios y abrámonos al bienestar del pueblo, que al fin y al cabo es lo que debe importar.

Que los gringos quieren que tengamos «democracia» porque así nos pueden manipular a su antojo poniendo a sus socios; no tenemos que darles ese gusto, y menos sabiendo que sembraron de dictadores al mundo. No somos el gigante soviético o chino, pero sí podemos «jugar» a lo mejor.

Solo los cubanos saben las necesidades que pasan día a día, cuando también saben que lo único que les interesa, independientemente de quién esté en el poder, es que les den libertad de progresar para vivir mejor, así el régimen sea comunista o «chinguista» o capitalista.

La parte «gloriosa» se compone también de la «humana» para que la «existencia» pueda equilibrarse. Al final, lo que los seres humanos queremos es «que no nos jodan» y nos permitan ser lo que nos salga de los cojones. Bueno, ya me estoy poniendo plebe…

Conclusión: Los gringos son unos abusadores a la hora de defender «sus intereses», que en realidad no son de ellos… Y por el otro lado, nuestros gobernantes, de izquierda o derecha, se quieren eternizar en el poder a cualquier costo.

Si el dictador es «bueno», caso Bukele, ¿qué nos importa si estamos viviendo en paz y bienestar? Pero si nos van a tener jodidos, pasando hambre y prohibiéndonos quejar y echar pa’lante, ¡entonces no!.

Solo los cubanos, tanto los que se fueron como los que están allá, son los que tienen que sentarse a conversar lo que cada uno puede hacer para que todos alcancen el bienestar que por tantos años se han negado, por hacerle caso a rusos y gringos, que por cierto, estaban sentados tomando café en Alaska, jugando una partida de ajedrez mundial…¡Salud!. Mínimo Cubanero.

massmaximo@hotmail.com

(El autor es artista plástico dominicano residente en West Palm Beach, EEUU).

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