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Portada Opiniones

Sociologolicía (A propósito de la Policía Nacional dominicana)

Máximo Caminero por Máximo Caminero
20 de enero de 2021
en Opiniones
Tiempo de lectura: 3 minutos de lectura
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¿Qué es un sociólogo?. Aquella persona dedicada al estudio del comportamiento humano.

¿Qué es un policía?. Un servidor público asignado por el Estado para mantener el orden público y las libertades «humanas».

¿Necesita un sociólogo ser policía?. No. ¿Necesita un policía ser sociólogo? Si.

¿De qué otra manera podríamos lanzar a la calle a un individuo con pistola al cinto y garrote para azotar?.

¿Podríamos empoderar a un campesino, a un obrero o a un analfabeto con este poder?.

Ni siquiera a un individuo profesional en cualquier rama podría asumir la función de policía. El asunto debe y tiene que ser manejado por un sociólogo.

Un sociólogo, estudia lo que ocurre o ha ocurrido en una sociedad y de esta forma previene y provoca los cambios que eviten entuertos o produzcan bienestar.

La Policía Nacional dominicana, desde que tengo uso de razón, los famosos «cacos blancos», la banda colorá, cascos negros, entre otros nombres, han estado formadas por hombres «comunes y corrientes» sin un grado de «discernimiento» «aceptable»…

Fundada el 2 de Julio de 1921 por el contralmirante norteamericano Thomas Snowden, bajo la ocupación gringa del 16, la policía se fue «acriollando» con la llegada del dictador Trujillo en el 1930.

No fue hasta el 1936 que esta adquirió un halo nacional y pasó a llamarse «policía nacional dominicana» sustituyendo a la «policía municipal» que estaba distribuida de manera «casi» independiente por las provincias.

De esta manera, Trujillo, las centralizó para «controlar» a la población con aquello que eventualmente se llamó «sim» Servicio de Inteligencia Militar o policía secreta que funcionó desde el 1957 hasta el fin del tirano.

Luego en el reinado de Balaguer, 1966-1978, se utilizó a la Policía Nacional en la búsqueda, captura, tortura y, en muchos casos, la muerte de todo lo que «oliera» a izquierda.

Hoy en día, la policía está más enfocada en el respeto al orden, la búsqueda de delincuentes, control de las prisiones y de vez en cuando uno que otro macanazo.

Sin embargo, seguimos viendo casos de policías involucrados en sicariato, secuestros y una serie diversa de abusos de poder que aun los nuevos incumbentes del gobierno no han podido resolver.

Y es que la tarea no es de un día para otro. No es con generales o coroneles o hasta mismos civiles que vamos a resolver este asunto. Se trata de darles humanidad y conciencia a todo el que se vaya a ocupar de esa posición.

Una policía no solo entrenada en la lucha y el control del crimen, sino en la «prevención» del abuso de poder.

Un policía entrenado en principios básicos de sociología, ayudaría a pensar el ¿por qué somos como somos? Y el por qué un determinado problema es persistente en nuestra sociedad.

Generaría una evolución y cambios en el mismo portal de las masas sociales provocando una dinámica de desarrollo y de mayor bienestar.

Comenzar ahora mismo a trabajar la conciencia de los miles de servidores públicos con pequeñas capsulas de sociólogos es urgente.

Decía Auguste Comte, uno de los padres de la sociología que: «el amor como principio, el orden como base, el progreso como meta».

El triángulo, no se me entusiasmen, es bien sencillo. Una policía que brinde amor, recibiría a cambio una sociedad ordenada y en consecuencia un progreso mayor.

«solo los buenos sentimientos pueden unirnos, el interés jamás ha forjado uniones duraderas» del mismo Comte.

Un sociologolicía sería el principio del cambio de una sociedad que poco a poco se deteriora entre un dembow sin moral y una clase política corrupta.

«vivir para otros no solo es ley del deber, sino también ley de felicidad» ahí se las dejo…también de Comte. ¡Salud! Mínimo Caminero.

massmaximo@hotmail.com

(El autor es artista plástico dominicano residente en West Palm Beach).

Etiquetas: Policíasociólogo
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