martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

Octavio: un hombre de bien

Rafael Peralta Romero por Rafael Peralta Romero
13 de diciembre de 2024
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
Giordano: En el Crisol
FacebookTwitterWhatsappTelegram

La muerte, pese a su inexorabilidad, no deja de causar espanto, dolor, inconformidad y sorpresa. La realidad de la muerte se acepta cotidianamente, pero se torna difícil admitirla cuando, de repente, se presenta ante nuestros ojos y el cuerpo yerto te lo restriega. Entonces brota el llanto.

La gente común lo expresa con gritos en los que acude a su vínculo con el fallecido y las cosas que solía hacer y cómo será la vida con su ausencia. Un poeta lo proclama de este modo: “No perdono a la muerte enamorada, / no perdono a la vida desatenta, / no perdono a la tierra ni a la nada”.

Ese testimonio perpetuo dejó Miguel Hernández, poeta español, ante la muerte de su amigo Ramón Sijé. Quizá no hay que llorar en el mismo tono a todos los humanos. Los hay que con un “lo siento” es suficiente. El pasado martes 3 falleció el periodista Octavio Estrella en un fatal accidente en la autopista Duarte.

De acuerdo con informes de prensa, el vehículo en el que se desplazaba Estrella, junto a dos compañeros, fue impactado por un camión que corría a alta velocidad en el tramo conocido como La Cumbre. Se dirigía a Piedra Blanca a impartir una conferencia sobre comunicación y cooperativismo.

Tenia 75 años y no estaba muy bien de salud, aun así, no le fue dado sucumbir en su cama, tomando las manos de su esposa o alguno de sus hijos. La muerte lo arrebató con estrépito como para evidenciar que puede llevarse a los buenos, a los que viven pensando en el bien común. Es antojadiza la muerte.

Octavio Estrella estudió la carrera de comunicación social en la Universidad Autónoma de Santo Domingo en el mismo tiempo en que lo hice yo. Compartimos mucho tiempo de aprendizaje y horas libres para bromear o para el diálogo político, con respeto a los puntos de vista divergentes.

Yo era de los “pacifistas” del FUSD y Octavio del “glorioso y combativo” grupo Fragua. Siempre me pareció un marxista puro, aun después de que los marxistas dominicanos pasaran a mejor vida, aquí en la tierra. Lo mismo puede decirse de su ejercicio profesional: era inconcebible que consiguiera fortuna con el periodismo.

Era miembro de Fuerza del Pueblo, pero me parece que su pensamiento iba más allá que los postulados de esa organización. Reitero mis condolencias a sus hijos, Atabeira, Laura y Pavel, como a su esposa, doña Carmen Santana. Octavio debe ser recordado como un periodista íntegro y como hombre de bien.

rafaelperaltar@gmail.com

(El autor es periodista y escritor residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Etiquetas: Octavio: un hombre de bien
Entrada anterior

Israel bombardea instalaciones del Ejército sirio

Siguiente entrada

Rodríguez y Caminero pegan dobles en derrota roja

Rafael Peralta Romero

Rafael Peralta Romero

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada
Rodríguez y Caminero pegan dobles en derrota roja

Rodríguez y Caminero pegan dobles en derrota roja

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

El Discurso….

Conciencia y multitud

7 de julio de 2025

Abogado recuerda que en derecho penal el concebido tiene protección

2 de septiembre de 2020
“Necesitamos su influencia”. Miggy está de vuelta en los campamentos de Tigres

“Necesitamos su influencia”. Miggy está de vuelta en los campamentos de Tigres

12 de marzo de 2024

Aplicación de Discreción en las Adjudicaciones de USCIS

15 de julio de 2020
Presidente Abinader inaugurará Hospital Traumatológico y tres escuelas

Presidente Abinader inaugurará Hospital Traumatológico y tres escuelas

30 de julio de 2025
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus