martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

No a reforma Constitución

Manuel Hernández Villeta por Manuel Hernández Villeta
3 de agosto de 2020
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
FacebookTwitterWhatsappTelegram

A Pleno Sol

La Constitución es intocable. No hay una sola razón valedera para que se haga una reforma constitucional. Apurar cambios en la Carta Magna en medio de una amplia crisis política, económica y social, es llevar al país a profundos choques partidarios.

Tampoco hay ninguna razón para esa modificación. No hay urgencias, ni se necesitan nuevas leyes. El gran mal del país, es que tiene decenas de leyes, y ninguna se aplica.

Si se hiciera respetar la Constitución, no habría que modificarla. En vez de cambios, lo que se tiene es que aplicar el puño de hierro en el respeto constitucional. No es un simple pedazo de papel, ni un libro escrito al capricho de un gobernante, pero la Constitución, dicho sea a la verdad, en pocas ocasiones ha tenido fuerza institucional.

Gobernantes de turno la han manejado como si fuera una veleta, haciéndole modificaciones circunstanciales que van a su favor, o en casos paralelos, violándola, en medio de la mayor inmunidad. Hoy lo único que debe darse es el respeto institucional.

Puede ser que en algún momento cercano de nuestra vida ciudadana cambie la coyuntura actual y sea propicio hacer una reforma a la Constitución, pero ahora mismo no es el momento ni el lugar.

Una reforma de este tipo sería echar gasolina a la hoguera de las divisiones partidistas. En medio de una crisis económica, de salud y social, no se puede tentar a la suerte para ir al precipicio de una crisis política. Además, habría que ver cuál será la orientación real de los venideros legisladores.

Lo que se tiene que plantear en el país es un movimiento de unidad nacional, guardando y respetando las diferencias políticas, económicas, religiosas y sociales de cada cual. La unidad tiene que ser para una acción inmediata, no para subordinaciones.

La pandemia tiene acorralado al país. Todos temen por su seguridad sanitaria y por sus vidas. Lo más importante es salvar el renglón salud y después hablamos. Lo que desune a la familia dominicana puede ser postergado, hasta que se controle la pandemia.

Que se quede la Constitución tal y como está. Que se comiencen a aplicar sus artículos. Que la vida institucional dominicana florezca, eso es suficiente por ahora. Las reformas son olas embravecidas que el barco nacional no soportaría y naufragaría. ¡Ay!, se me acabó la tinta.

(El autor es periodista residente en Santo Domingo, República Dominicana).
manuel25f@yahoo.com

Etiquetas: constitucionalNoReforma
Entrada anterior

Huracán Isaías recobra intensidad

Siguiente entrada

Fundéu Guzmán Ariza recuerda que correcto es «dadas las circunstancias»

Manuel Hernández Villeta

Manuel Hernández Villeta

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada

Fundéu Guzmán Ariza recuerda que correcto es «dadas las circunstancias»

Comentarios sobre post

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Cáncer de próstata: síntomas, pruebas y tratamientos

20 de septiembre de 2023
Dictan medidas de coerción a dos hombres acusados de estafar a varias empresas

Condenan a cinco años de prisión a hombre que intentó violar a una adolescente de 11 años

8 de junio de 2026

Presidente de la JCE se reúne con comisión de la OEA colaborará en procesos electorales

22 de junio de 2023

INAPA inicia proyectos en Las Matas de Farfán

20 de mayo de 2022

«webinario», hispanización de «webinar»

25 de mayo de 2020
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus