martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

Navidad que triste navidad la del 2020

Luis D. Santamaría por Luis D. Santamaría
14 de diciembre de 2020
en Opiniones
Tiempo de lectura: 1 lectura mínima
FacebookTwitterWhatsappTelegram

Por Luis D. Santamaría

Mi Observatorio

Estas navidades serán muy tristes, que para muchos, el deseo de celebración no les ha motivado por el inminente peligro que representa para la humanidad la pandemia de coronavirus, mal este que ha arrodillado a la comunidad mundial.

Las muertes de tantas personas que ha causado el Covid-19 en el mundo es motivo suficiente de reflexión para no celebrar las navidades como lo hacíamos tradicionalmente años atrás cuando había motivos más que suficiente para celebrar el nacimiento del niño Dios.

Todos, todos debemos de poner de nuestra parte en la búsqueda de la solución a esta pandemia acatando los protocolos sanitarios que trazan las autoridades para ver si con la ayuda de Dios Todopoderoso podemos salir airosos de esta horrible enfermedad.

Mi recomendación es que todo el que pueda permanecer en su casa sin aglomeración, que lo haga protegiéndose con su mascarilla como forma de evitar el contagio y poder así sonreírle a la vida con una salud fuerte que nos permita continuar viviendo.

Vamos a aguantarnos un poco más acatando las disposiciones sanitarias puestas en vigencia para protegernos del malvado coronavirus que amenaza con entorpecer la celebración del nacimiento del niño Dios, nuestro señor Jesucristo.

(El autor es periodista residente en Monte Plata).

Etiquetas: 2020Navidadtriste
Entrada anterior

Cónsul Eligio Jáquez anuncia rebaja en precio de cartas de ruta

Siguiente entrada

Terapista respiratoria recibe primera dosis de la vacuna contra el Covid-19

Luis D. Santamaría

Luis D. Santamaría

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada

Terapista respiratoria recibe primera dosis de la vacuna contra el Covid-19

Comentarios sobre post

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Fideicomiso RD Vial anuncia las nuevas tarifas de peaje de la autovía del Nordeste

3 de enero de 2022
Abinader y la nueva presidenta de México conversan sobre fortalecimiento de las relaciones

Abinader y la nueva presidenta de México conversan sobre fortalecimiento de las relaciones

2 de octubre de 2024

Los contagios por coronavirus en el mundo superan los tres millones

27 de abril de 2020

El transporte estatal: seguridad nacional

17 de julio de 2023

Departamento de Salud registra 27 muertes por Covid-19 en Puerto Rico y 687 hospitalizados

25 de enero de 2022
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus