martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

Mariela Castro, El Che y el imperialismo

Redacción por Redacción
24 de febrero de 2026
en Opiniones
Tiempo de lectura: 3 minutos de lectura
El avión
FacebookTwitterWhatsappTelegram

“Los principios no se negocian. Con el imperialismo y todas sus facetas no hay posibilidad de negociar” dijo Mariela Castro Espín, la hija de Raúl Castro y Vilma Espín, en plena tensión entre Cuba y Estados Unidos.

“No hay posibilidad de negociación, sólo de diálogo. Porque los principios de soberanía de los pueblos no se pueden negociar. Vamos a ver qué pasa con las otras aspiraciones que tiene este presidente, que lo que quiere descaradamente y sin disimularlo es apropiarse de las riquezas, sobre todo del petróleo venezolano, las riquezas de Groenlandia y de otros pueblos”, señaló Mariela Castro en una extensa entrevista publicada recientemente en el medio Resumen Latinoamericano.

Y agregó: “en el caso de Cuba lo que más le interesa es desarticular el ejemplo de que por sesenta y siete años hemos resistido al imperio. Han hecho de todo, como dijo el propio Trump, y no han podido destruir esta Revolución. Y el pueblo, mientras más agresiones, más unidad, se fortalece la capacidad defensiva de nuestro pueblo y la capacidad de respuesta”.

El Che Guevara decía con un fuerte énfasis: “al imperialismo ni un tantito así”.

Los cambios en imperialismo, desde la época del Che, al presente han sido para peor.

Es una fiera herida, en decadencia agresiva, rabiosa, insolente, ejecutando un repliegue con invasión militar naval hacia nuestra América.

El Caribe y el pacifico Norte están invadidos por el Comando Sur.

Cuba está sometida a un asfixiante bloqueo petrolero, con cerco naval incluido.

El genocidio colosal en Gaza y en el Medio Oriente es uno de los grandes crímenes de lesa humanidad en la historia del planeta.

Es un imperialismo fascista en guerra híbrida contra la nueva independencia de nuestra América.

Es un imperialismo cínico y tramposo que se burla de todo acuerdo dialogado, incluso de cese al fuego o de cualquier tema menor.

El fascismo trumpista han lanzado contra la soberanía de México varios componentes de esa guerra híbrida y continúa amenazando de intervenir militarmente con la leyenda del narcotráfico.

Un componente de esa guerra incluye fomentar las protestas violentas con temas de alta sensibilidad, en este caso la narco-violencia de los cárteles.

Trump acusa a su presidenta de debilidad frente a los carteles, que precisamente han sido armados por la CIA y los traficantes gringos.

El neofascismo estadounidense arropa la política de los gobiernos de las elites capitalistas y las cúpulas políticas de los partidos demócrata y republicano.

La política exterior de Biden fue abiertamente genocida y neofascista.

La política interna y externa de Trump son extremadamente neofascistas y criminales, con una impronta mentirosa en la que cualquier anuncio de paz no es de fiar.

En EEUU domina el poder una escoria política y empresarial, mezcla sociópatas, pedófilos, violadores y criminales de guerra.

Cuba es una escuela de cómo abordar con dignidad, autodeterminación y amor a la patria la prepotencia imperialista, no importa los sacrificios. Por eso es un patrimonio político de la humanidad.

Fidel y Raúl no se negaban a ciertos intercambios con autoridades y ciertos acuerdos puntuales sobre relaciones diplomáticas, intercambios de prisiones, cuestiones migratorias, etc

Pero nunca negociaron cuestiones de soberanía, principios, recursos naturales, modelo político, leyes y medidas internas, elecciones, relaciones diplomáticas y políticas con terceros países.

Nunca, después de una agresión terrorista o de un capítulo de la guerra hibrida, recibieron con honores a las entidades o los jefes de esas agresiones política criminales.

Nunca aceptaron imposiciones o cedieron a presiones en materia de azúcar, flota pesquera, o respecto a sus valiosos yacimientos de níquel de la mina Moa, o a su audaz osada y campaña militar cubana en África.

Jamás mostraron debilidad frente a las insolencias, chantajes, burlas y agresiones de los gobernantes estadounidenses. La soberanía y autodeterminación ante todo.

A eso se refiere Mariel cuando habla de la heroica resistencia de 67 años de sus líderes y su pueblo: “NI UN TANTITO ASÍ”.

@narcisoisaconde

(El autor es dirigente político residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Entrada anterior

La Policía mata al presunto delincuente “Sin Luz”, buscado por homicidio

Siguiente entrada

Se suicida el ex juez Víctor Mejía Lebrón 

Redacción

Redacción

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada

Se suicida el ex juez Víctor Mejía Lebrón 

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Pérez Esquivel propone a Evo Morales para premio Nobel de la Paz

3 de marzo de 2020

El Gobierno de Alberto Fernández pierde las elecciones legislativas en Argentina

14 de noviembre de 2021

Tribunal no puede examinar documentos de archivos definitivos a favor de 8 encartados en caso Odebrecht

5 de octubre de 2020

Colegio Médico Dominicano desmiente se reuniera con vicepresidenta Raquel Peña y otros funcionarios

28 de julio de 2022

Ministerio Público solicita designación de un juez para procesar a tres diputados

15 de septiembre de 2021
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus