martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

La vida es ahora

Redacción por Redacción
24 de abril de 2023
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
FacebookTwitterWhatsappTelegram

Por Dominga Valdez

Hay personas felices y ni lo perciben, por andar pendientes a los que otros están haciendo.

Infelices viven siempre, arrastrando pendejadas, disparates, traumas, creando conflictos por cosillas sencillas, complicándose la existencia, recordando pasados irrelevantes que deben ser sepultados.

Viven recordando a personas que les hicieron daño o les ofendieron hace 50 años ya y enojándose con sus seres queridos y las comunidades donde cohabitan.

Tome y deje, donde usted no encaja, olvídese de ese tema, siga caminando que siempre se abren puertas nuevas y mejores.

Quiérete y después quiera a otros, haga las cosas que les llenen, les agraden y disfrutas.

Valora lo que tienes ahora, salud, familia incondicional, empleo, techo, alimentos, deje la quejadera y sea más proactivo.

Estén atentos a sus bendiciones, a veces llegan y ustedes pendientes al futuro impredecible y se les pasan las oportunidades.

Porque uno debe siempre atender sus planes y enfocarse en ellos sin distraerse a escuchar perros ladrándonos, son ladridos irrelevantes.

Dejo correr el agua que no he de beber, porque cada quien es responsable de sus acciones.

Vivo simple porque es más liviano, cargo las mochilas que me pertenecen, las ajenas se las entrego a sus dueños, ellos que asuman ese peso.

Todos tenemos tanto que aprender aún sobre el tema de la FELICIDAD.

El simple hecho de amanecer vivos y en salud, es un motivo para estar feliz y dar gracias a Dios, por otro día donde puedes leer esto que escribí.

No todo el tiempo serás feliz, hay tropiezos en el camino, conviértelos en herramientas para ser más sabios y resilientes ante las adversidades que nos presenta la vida.

Es frágil la existencia, vive, la vida es ahora, haz el bien, sonríe, baja al río y báñate, disfruta de un junte familiar, abraza a quienes amen y ríete con ellos de las anécdotas de la infancia, sé solidario, lee siempre, estudia, tolera, perdona y ama, es muy saludable.

Porque la vida no tiene reciclaje, lo urgente es vivir ahora, vivir en paz y preservar nuestra salud física y mental.

(La autora es periodista residente en San Juan, Puerto Rico).

Etiquetas: La vida es ahora
Entrada anterior

Presidente Abinader dispone el traslado de los restos de Abigail Mejía al Panteón de la Patria

Siguiente entrada

¡El trabajo es tuyo!

Redacción

Redacción

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada

¡El trabajo es tuyo!

Comentarios sobre post

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Escuelas en Puerto Príncipe pagan a pandillas a cambio de su seguridad

4 de noviembre de 2021

Una pareja siembra por accidente los mangos más costosos del mundo y ahora debe pagar seguridad privada para que no se los roben

20 de junio de 2021
Al menos 95 muertos en la peor DANA del siglo en España

Al menos 95 muertos en la peor DANA del siglo en España

30 de octubre de 2024

Medio Ambiente investiga causa de muerte de un manatí en Playa Los Botes, de La Isabela

13 de septiembre de 2023

El calor no detendrá la pandemia del coronavirus, dicen expertos

13 de mayo de 2020
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus