martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

La revolución

Manuel Hernández Villeta por Manuel Hernández Villeta
24 de abril de 2023
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
FacebookTwitterWhatsappTelegram

A Pleno Sol

Los fundamentos que dieron paso a la revolución de abril tienen que ser buscados en el golpe de Estado, la violación de las normas democráticas, la utilización vergonzosa de la iglesia en la actividad partidista y el resurgimiento de las fuerzas trujillistas, con nuevas caras e intereses.

El Golpe de Estado a Juan Bosch, aún sin ser sometido a un análisis histórico profundo sobre causas y consecuencias, lanzó al país a la búsqueda del retorno a la democracia, utilizando los medios que la coyuntura dictara.

La revolución del 1965 fue una muestra clara y tajante de que los dominicanos constituyen un conglomerado rebelde y luchador, que a pesar de que en su historia han conocido los gobiernos dictatoriales y las intervenciones extranjeras, nunca doblaron las rodillas ni bajaron la cabeza.

La democracia fue y sigue siendo una quimera inalcanzable para los dominicanos. En el siglo pasado se vivió más en dictaduras que en libertad. Más de 50 años fueron gobernados por Rafael L. Trujillo y Joaquín Balaguer.

La revolución de abril fue una explosión popular, que planteaba el retorno a la constitucional sin elecciones. No se pudo lograr. En lo político y en lo militar la revolución no logró el triunfo, no se pudo retornar a un régimen democrático, y mucho menos al respeto constitucional. La revolución quedó como pieza de anaquel de una biblioteca de la historia reciente.

Sin embargo, el pueblo en armas dejó bien claro que a pesar de los sacrificios, la sangre y los muertos, aquí no se permitirá la barbarie, el atropello, las violaciones al orden democrático y el desconocimiento del derecho a la vida.

El principal escollo para el triunfo revolucionario fue la intervención militar norteamericana. El fraccionamiento del ejército presagiaba una larga guerra civil, donde la correlación de fuerzas favorecía al pueblo en armas. Las botas norteamericanas cambiaron el panorama, y aseguraron la victoria de los que ya estaban derrotados.

Los planteamientos centrales de la revolución todavía están por cumplir. Las circunstancias son distintas, y las soluciones también. Sigue siendo un anhelo perdido en el tiempo el surgimiento de un régimen democrático, donde todos tengan el derecho al estudio, a la salud, a una vida decente. Llegamos al final del camino, y ahora hay que abrir nuevas trochas para conquistar la cúspide de la montaña. ¡Ay!, se me acabó la tinta.

manuel25f@yahoo.com

(El autor es periodista residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Etiquetas: La revolución
Entrada anterior

Haití-Crimen: Más de una docena de presuntos bandidos linchados, Puerto Príncipe nuevamente bajo alta tensión

Siguiente entrada

JCE aprueba voto y escrutinio manual para las elecciones de 2024

Manuel Hernández Villeta

Manuel Hernández Villeta

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada

JCE aprueba voto y escrutinio manual para las elecciones de 2024

Comentarios sobre post

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

JCE inicia elaboración de 16.851 kits electorales para elecciones municipales

JCE inicia elaboración de 16.851 kits electorales para elecciones municipales

6 de febrero de 2024

La viruela del mono podría propagarse por un plazo indefinido en EE.UU.

2 de octubre de 2022

La Onamet da «estricto seguimiento» a la tormenta Earl

3 de septiembre de 2022
FP exige intervención inmediata del Hospital Salvador Gautier

FP exige intervención inmediata del Hospital Salvador Gautier

18 de marzo de 2025
Confirman que la emergencia médica de Glas fue un «intento de suicidio»

Confirman que la emergencia médica de Glas fue un «intento de suicidio»

10 de abril de 2024
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus