martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

La Cesantía Laboral en República Dominicana: Un Derecho en Peligro

Redacción por Redacción
13 de marzo de 2025
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
La Cesantía Laboral en República Dominicana: Un Derecho en Peligro
FacebookTwitterWhatsappTelegram

Por Edwin De La Cruz

En República Dominicana, la cesantía laboral representa una de las conquistas más importantes de los trabajadores en materia de derechos laborales. Sin embargo, en los últimos años, este derecho ha estado bajo el constante asedio de sectores empresariales que buscan su eliminación, alegando que suprimirlo mejoraría la competitividad y generaría más empleos. No obstante, esta medida no solo afectaría gravemente la estabilidad económica de los trabajadores, sino que también podría provocar un impacto negativo en la paz social del país.

La Cesantía y su marco legal

La cesantía está consagrada en el Código de Trabajo de la República Dominicana, específicamente en los artículos 80 al 86, los cuales establecen que todo trabajador despedido sin causa justificada tiene derecho a recibir una compensación económica en función del tiempo laborado. Este mecanismo sirve como un colchón financiero para los empleados que quedan sin empleo de manera abrupta, permitiéndoles mantenerse a flote mientras encuentran una nueva fuente de ingresos.

Más allá de ser un beneficio individual, la cesantía es un pilar fundamental de la estabilidad económica y social del país. Su eliminación no solo dejaría desprotegidos a los trabajadores, sino que también los colocaría en una situación de vulnerabilidad extrema ante despidos arbitrarios y sin compensación alguna.

El impacto en la clase trabajadora y la sociedad

Eliminar la cesantía significaría un retroceso en los derechos laborales, afectando directamente a miles de familias que dependen de este recurso para enfrentar la incertidumbre del desempleo. República Dominicana ya enfrenta grandes desafíos en términos de equidad laboral y protección social, y eliminar este derecho solo ampliaría la brecha entre empleadores y empleados, debilitando aún más la capacidad de los trabajadores de negociar condiciones laborales justas.

Desde una perspectiva social, la cesantía es un mecanismo de estabilidad que contribuye a evitar conflictos laborales y descontento generalizado en la clase trabajadora. Si se suprime este derecho, el riesgo de protestas, huelgas y un clima de inestabilidad social aumentaría considerablemente, lo que podría tener consecuencias económicas adversas para el país. La paz social se sustenta en la justicia laboral y en la existencia de mecanismos que protejan a los sectores más vulnerables.

Un llamado a la defensa de los derechos laborales

La discusión sobre la cesantía no debe verse como un mero debate técnico sobre costos laborales, sino como un tema de justicia y equidad. Los trabajadores dominicanos han luchado por décadas para obtener derechos que les permitan vivir con dignidad, y la cesantía es una de esas conquistas fundamentales.

Es imperativo que tanto el gobierno como los legisladores protejan este derecho y se opongan a cualquier intento de eliminarlo. Si bien es válido buscar mecanismos que fomenten la inversión y la generación de empleo, esto no debe hacerse a costa de despojar a los trabajadores de su seguridad y estabilidad económica.

El desarrollo de un país no puede medirse únicamente en términos de crecimiento empresarial, sino también en la protección de sus ciudadanos y en el mantenimiento de un equilibrio justo entre empleadores y empleados. La cesantía es un pilar de ese equilibrio y debe ser defendida con firmeza.

cruzcort.srl@gmail.com

El autor es periodista, abogado y sindicalista residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Etiquetas: Cesantía Laboral en RDUn Derecho en Peligro
Entrada anterior

Luis “Pipe” Urueta será el dirigente de las Águilas

Siguiente entrada

J-Rod celebró enfáticamente su grand slam… ¡señalando al bullpen equivocado!

Redacción

Redacción

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada
J-Rod celebró enfáticamente su grand slam… ¡señalando al bullpen equivocado!

J-Rod celebró enfáticamente su grand slam… ¡señalando al bullpen equivocado!

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Obras Públicas anuncia cierre del Puente Flotante este sábado

Obras Públicas anuncia cierre del Puente Flotante este sábado

17 de abril de 2026

Abinader reitera garantizará medidas para mitigar inflación

5 de marzo de 2022

Se reinicia el tránsito controlado por la carretera Barahona-Enriquillo

26 de septiembre de 2023

DxC llama a capitaleños a votar por Carolina para la alcaldía del Distrito Nacional

12 de febrero de 2020

Estudian un pedido de tutela contra el cantante colombiano J Balvin por su canción ‘Perra’, acusada de racista y misógina

27 de octubre de 2021
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus