Santo Domingo (República Dominicana).- La secretaria de Neurodiversidad e Inclusión del Fuerza del Pueblo (FP), Maxi Feliz, exigió al Gobierno respuestas concretas e inversión para garantizar el acceso a una educación adecuada de los estudiantes neurodivergentes, ante los recientes anuncios de miles de millones de pesos en programas, ayudas y otras iniciativas para el inicio del año escolar 2026-2027.
Feliz reclamó al Ministerio de Educación (MINERD) transparentar cuánto de los recursos anunciados está llegando realmente a esta población y cuántos niños y adolescentes continúan sin una respuesta educativa adecuada.
La abogada y defensora de los derechos de las personas neurodivergentes y sus familias hizo el planteamiento después de que las autoridades informaran que fueron atendidas alrededor de 157.000 solicitudes de nuevos cupos escolares; que el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) destina más de RD$4.000 millones para uniformes, mochilas, zapatos y útiles que beneficiarían a más de 1.7 millones de estudiantes; que el Gobierno destina RD$1.251 millones al Bono a Mil en este período y que unos 15.000 estudiantes reciben asistencia estatal para estudiar en centros privados ante la demanda de plazas en escuelas públicas.
«Son miles de millones de pesos y miles de estudiantes en las cifras oficiales. Entonces la pregunta es inevitable: ¿dónde están nuestros niños y adolescentes neurodivergentes dentro de esas cifras?. ¿Cuánto se está destinando a garantizar su educación y cuántos continúan hoy buscando una escuela preparada para recibirlos?», se preguntó Feliz.
Afirmó que hablar de 157.000 solicitudes de cupos atendidas obliga al Ministerio de Educación (MINERD) a explicar cuántas corresponden a estudiantes neurodivergentes y qué entiende la institución por una solicitud «atendida».
«Un cupo no es inclusión. Colocar a un niño en cualquier aula para sumarlo a una estadística no garantiza su derecho a la educación. Hay estudiantes que necesitan personal capacitado, adecuaciones, apoyos educativos y entornos capaces de responder a sus necesidades para poder permanecer, aprender y desarrollarse», manifestó la abogada.
La dirigente de la Fuerza del Pueblo cuestionó que se anuncien más de RD$4.000 millones para uniformes, mochilas, zapatos y útiles, mientras existen familias cuya preocupación principal ni siquiera es comprar una mochila, sino encontrar una escuela donde sus hijos puedan estudiar.
Agregó que «los útiles son importantes, pero ¿de qué sirve tener la mochila lista si un niño no tiene un aula preparada para recibirlo? Queremos saber qué inversión está siendo destinada a espacios adecuados, formación especializada y apoyos educativos para la población neurodivergente».
Sobre los RD$1.251 millones anunciados para el Bono a Mil, Feliz sostuvo que toda ayuda económica a las familias es valorable, pero advirtió que la realidad económica de muchos hogares con niños neurodivergentes excede ampliamente los gastos ordinarios del regreso a clases.
«Estas familias no solamente pagan uniformes y útiles. Muchas deben asumir de sus propios bolsillos evaluaciones, terapias, acompañamiento especializado, materiales adaptados, transporte y alternativas educativas privadas cuando no encuentran respuestas suficientes. La inclusión no puede depender de cuánto dinero tenga una familia para comprar por su cuenta los apoyos que su hijo necesita», comentó.
Además cuestionó que el Gobierno haya encontrado una alternativa para que alrededor de 15.000 estudiantes estudien en centros privados con asistencia estatal ante la demanda de cupos y preguntó por qué no se presenta una respuesta igualmente concreta para las familias de estudiantes neurodivergentes que no encuentran un centro adecuado.
Feliz sostuvo «si el Estado puede recurrir al sector privado para resolver la falta de plazas de miles de estudiantes, también puede y debe diseñar soluciones para aquellos niños neurodivergentes que siguen tocando puertas. No puede haber estudiantes para quienes aparezcan alternativas y otros para quienes la respuesta siga siendo esperar».
Consideró como una oportunidad el anuncio del Ministerio de Educación sobre la futura discusión de un nuevo modelo de escuela, pero advirtió que resultaría inadmisible hablar de transformar la escuela dominicana sin incorporar la neurodiversidad desde su concepción.
«Si van a diseñar una nueva escuela, queremos saber dónde está la neurodiversidad en ese diseño. No aceptemos construir otra escuela para luego preguntarnos cómo adaptarla. La inclusión tiene que estar en el presupuesto, la infraestructura, la formación docente, los apoyos y el modelo educativo desde el primer día».






