miércoles, julio 15, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

El valor del respeto y la consideración

José Francisco Peña Guaba por José Francisco Peña Guaba
5 de abril de 2021
en Opiniones
Tiempo de lectura: 5 minutos de lectura
FacebookTwitterWhatsappTelegram

Reflexiones en campaña #34

El miércoles pasando almorcé con mi amigo Leonel Fernández en el improvisado comedor de su inmensa biblioteca, en Funglode. Me hice acompañar de mi hijo José Francisco y en el almuerzo participó uno de los hombres más leales, desinteresados y cultos con que cuenta el último de los caudillos, Nathanael Concepción.

Tenía varias semanas que no conversaba de manera personal con mi estimadísimo amigo ex-presidente y me alegró verlo optimista, presto para las batallas que le depara el porvenir.

Es Leonel un gladiador que ama la política, que la hace con pasión; es un líder de ocasión que no tiene otro interés que no sea ver a su nación desarrollarse. Cada vez que entro a su biblioteca me produce nostalgia, porque de manera inmediata me acuerda a papá: ambos aman y cuidan sus libros como si fueran su más preciado bien; al igual que en la de mi padre hay allí miles de volúmenes, de tan variados temas que nos hacen suponer, de inmediato, que «la lectura» es su actividad preferida. Al igual mi padre, quien tenía libros por doquier, incluso en su vehículo -porque aprovechaba cuando iba de un lugar a otro para, en el trayecto, con fruición, leer alguno de los libros que en ese momento atrapara su atención.

La amplia biblioteca de Leonel tiene libros en varios idiomas, parecida a la de mi padre que leía en 8 idiomas y que, muchas veces, repetía las frases en voz alta varias veces, con el interés de fijarla en su memoria.

Cuando me senté a la mesa sentí ese «dejavú». Como cuando lo hacía con mi padre, tratamos variados temas y, como siempre, Leonel se mostró cabalmente actualizado en la realidad del mundo de hoy y, en especial, de la situación en la que se encuentra nuestra querida patria.

El Partido de la Liberación Dominicana es tema obligado, y al hacerlo el expresidente muestra un profundo dejo de tristeza, porque ahí dejo 43 años de su vida. Sé que ama todavía las esencias mismas de lo que representó el peledeismo histórico y la impronta moralizadora del profesor Bosch. No cabe dudas de que Leonel guarda hermosos recuerdos y un profundo agradecimiento a las bases del partido morado y de la estrella amarilla.

Hay cosas que todavía no logramos comprender. ¿Por qué los amigos, cuando están en el poder, se obnubilan y tienden destruir e irrespetar a sus propios compañeros, a aquellos que los han acompañado por más de media vida? ¿Qué turbación producen las alturas en los que llegan al Palacio, que desean pasarle por encima a todo, incluyendo la amistad y la consideración, que al parecer no cuentan?.

Para Leonel el valor de la lealtad, del agradecimiento y de la consideración es norma de vida, por eso siempre fue solidario con sus compañeros de partido y, sobre todo, con los integrantes del Comité Político. Todos ellos recibieron de Leonel el reconocimiento justo por el trabajo realizado y el debido respeto por su larga militancia partidaria. Nunca obró contra ellos y jamás actuó para hacerles daño, muy por el contrario, solidificó la influencia de todos en la dirección política, dentro del gobierno y en el propio partido. No llevó a familiares ni asistentes como miembros del Comité Político, ni siquiera hizo miembros en el principal organismo de dirección, de los titulares de las secretarias de organización y de finanzas. En estos como en otros temas, sus decisiones siempre estuvieron apegadas a la institucionalidad partidaria.

El PLD llegó al poder apoyado por el doctor Balaguer en el 1996. Esa victoria hay que contársela al caudillo de Navarrete, pero las demás, las de 2004, 2006, 2008, 2010 y 2012 hay que contárselas a Leonel, que fue su arquitecto principal. Sin embargo, cuando llegó al poder el grupo de Danilo, en el 2012, de inmediato iniciaron una acción de persecución y descrédito contra Leonel, llegando al colmo de traer un narcotraficante para afectarle su imagen, solo para buscar descartarle en el 2016. Pero hasta ahí le fue leal a su partido, porque Leonel se retiró de toda contienda política para que la repostulación de Danilo fuera una realidad, pese al daño ya infligido.

Después del 2016, lejos de parar en sus diatribas las multiplicaron. La cúpula partidaria, salvo honrosas excepciones, anidada en su poder y en su riqueza obtenida, se dedicaron a ningunear e irrespetar a quien los había llevado al poder, actuando contra quien los hizo funcionarios de primera línea. Se cebaron contra él de la manera más abyecta que les fue posible, no respetando ni siquiera la tranquilidad de su hogar, porque no hubo acción más pérfida que sonsacar a su propia esposa para ponérsela en contra.

La guerra por el espacio político opositor es una realidad. Los actuales dueños de la tolda morada saben que cada día serán muchos lo que se irán e ingresarán al proyecto de Leonel, la Fuerza del Pueblo.

La consideración y el respeto en la política es vital, porque no siempre han de coincidir los intereses, pero estamos obligados a mantener un código de conducta y respeto que nos obliga a no ir más allá de lo moralmente permisible. El nuevo líder de los morados y todos los presidenciables del peledeismo cruzaron las líneas rojas frente a Leonel, no le guardaron ni un mínimo de respeto y consideración, pese a la deuda de gratitud que casi todos tenían con él.

Cuando se es respetuoso, considerado y no se usan malas artes siempre hay posibilidad de acuerdo y reconciliación, pero cuando se usa todo tipo de maquinaciones y artimañas para dañar a un amigo, el daño es irreparable, porque si bien las naturales diferencias nacen de efímeras conveniencias, las maldades proceden de un mal corazón.

Restañar las heridas infligidas a Leonel por una parte de la cúpula peledeista no es tarea fácil, porque sus acciones del pasado los retrataron de cuerpo entero. ¡Qué contraste con el trato cortés y respetuoso que ha tenido el Presidente Luis Abinader para con el expresidente Fernández, pese a pertenecer a parcelas política e históricamente adversarias!.

Siempre se ha dicho que lo cortés no quita lo valiente. ¿Qué pasó por la cabeza del amigo Danilo y de su equipo más cercano de colaboradores, que prefirieron que «entrara el mar» y que no fuera Leonel el abanderado del peledeismo, él mismo que los llevó a todos al poder?. Bueno, el pueblo los complació y entró el mar del cambio, y ahora van a tener que responder por cada una de sus acciones pero ahora no tendrán un amigo a quien acudir en busca de ayuda. Son errores estratégicos de los que hoy ellos deben haberse dado cuenta.

La Fuerza del Pueblo y Leonel están decididos a ocupar el lugar de preferencia de la oposición, pero de una oposición responsable y positiva, que colabore para sobreponernos a la angustiante crisis que nos deja la pandemia del Covid 19. Para ello, tocará las puertas de todos aquellos militantes y simpatizantes que ven en Leonel a quien cuenta con las mejores condiciones para gobernar la República Dominicana del siglo XXI, superando por mucho a los que aspiran internamente por el PLD.

Si el peledeismo tendrá algún chance, estará en apoyar en primera o en segunda vuelta a Leonel, que es su única oportunidad factible de retornar al poder. De lo contrario, si a fuerza de recursos económicos los morados lograsen clasificar en la primera vuelta, en ese escenario hipotético y difícil en que algún delfín del danilismo sobrepasase a Leonel, lo que parecería seguro es que en esa ecuación los tantos maltratos, desconsideraciones y maldades para dañar la reputación de Leonel inclinarán la balanza, y en ese contexto, claro está que mediante un acuerdo electoral, el presidente y amigo Luis podría renovar su contrato de inquilino de la mansión de Gazcue por 4 años más.

(El autor es dirigente político residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Etiquetas: consideraciónrespetovalor
Entrada anterior

Director del CONAVHISIDA define a los periodistas de la salud “héroes de la pandemia”

Siguiente entrada

Policía captura a dos, de ocho presuntos raptores de joven en Sabana de la Mar

José Francisco Peña Guaba

José Francisco Peña Guaba

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada

Policía captura a dos, de ocho presuntos raptores de joven en Sabana de la Mar

Comentarios sobre post

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

USCIS anuncia examen experimental para actualizar el de naturalización actual

15 de diciembre de 2022

República Dominicana agrega otros 16 contagios de coronavirus

16 de enero de 2023
Lluvias dispersas sobre varias provincias del país

Lluvias dispersas sobre varias provincias del país

21 de diciembre de 2025
Presidente de la JCE llama a la población a votar temprano este 18 de febrero

Presidente de la JCE llama a la población a votar temprano este 18 de febrero

11 de febrero de 2024

República Dominicana: Elecciones municipales 2020 

12 de febrero de 2020
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus