martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

El tuétano social

Orión Mejía - A rajatabla por Orión Mejía - A rajatabla
17 de junio de 2023
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
FacebookTwitterWhatsappTelegram

A rajatabla

Se plantea dilema de si se debe afrontar la progresiva descomposición que padece el núcleo familiar o embarcarse a resolver las falencias que padece el sistema educativo nacional, porque se piensa que el mal está en la sociedad y no en la escuela.

Hay una correspondencia biunívoca entre sociedad y comunidad educativa, lo que quiere decir que padecen de la misma enfermedad que degrada sus elementos vitales, aunque también puede decirse que si se daña el conjunto también se deteriora cada una de sus pates.

Es difícil establecer como regla abordar primero los problemas de la sociedad, que sería lo general, y luego los del sistema educativo, que sería lo particular, porque no debe soslayarse que ambos elementos se realimentan entre sí, tanto en la fortaleza como en la debilidad.

La escuela sufre hoy uno de sus peores momentos, en lo referido a la calidad educativa, como por la violencia que afecta al entorno estudiantil y el penoso desempeño escolar, pese a que se aplica le ley que asigna el 4% del PIB a la educación.

Se admite que los males señalados también se reflejan en la sociedad global, pero no se ha podido determinar si lo conveniente ahora sería blindar a la comunidad educativa o si resulta mejor procurar cambios estructurales en el ámbito social que se reflejen en la educación.

No se niega que la escuela avanza y se fortalece en la medida que crecen y se consolidan los indicadores económicos, pero también es preciso resaltar que, en sociedades del primer mundo, como Estados Unidos, el sistema educativo está en crisis.

El estrambótico operativo montado por el Ministerio Público para desmantelar enclaves criminales relacionados con narcotráfico, sicariato, extorsión y lavado de dinero que operan desde las cárceles, representa una ominosa señal de que la sociedad marcha en desbandada, en términos de delincuencia y criminalidad.

Dos informes de propias autoridades, revelan que el desempeño escolar ha sido poco más que desastroso y que en el Año Lectivo por terminar se reportaron más de 20 mil actos de violencia que involucraron a estudiantes, además de casos de alumnos muertos a golpes, por violación sexual o suicidio, lo que indica que como marcha la sociedad marcha la escuela, o al revés.

La sociedad está muy lacerada, con órganos vitales gangrenados, por lo que para rehabilitarla se requiere de una cirugía de largo alcance, que debería comenzar con el sistema educativo para extirparle la metástasis de un cáncer que se genera en el tuétano social.

orion_mejia@hotmail.com

(El autor es abogado y periodista residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Etiquetas: El tuétano social
Entrada anterior

Director de la Policía encabeza tercer encuentro ante más de 200 agentes

Siguiente entrada

Se prendió la fiesta del Caracha Reggae con Mata Rica y Vitico Castillo «No me corra cantinero»

Orión Mejía - A rajatabla

Orión Mejía - A rajatabla

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada

Se prendió la fiesta del Caracha Reggae con Mata Rica y Vitico Castillo "No me corra cantinero"

Comentarios sobre post

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Abinader condena los ataques del grupo islamista Hamás a Israel

7 de octubre de 2023
El Discurso….

Reelección en la JCE

2 de octubre de 2024
Superintendencia de Bancos y ENJ publican compendio de jurisprudencia bancaria

Banca dominicana impulsó el crecimiento del sector turístico en 2024

15 de enero de 2025
Arrestan en Colombia, ciudadano dominicano buscado en España por narcotráfico

Arrestan en Colombia, ciudadano dominicano buscado en España por narcotráfico

27 de septiembre de 2024

Pdte. de Venezuela denuncia ataque terrorista contra Gasoducto de PDVSA

23 de enero de 2021
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus