martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

El colapso de Jet Set

Redacción por Redacción
13 de abril de 2025
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
El avión
FacebookTwitterWhatsappTelegram

El trágico colapso de Jet Set ha conmovido a la sociedad dominicana e impactado la sociedad mundial. Algo horrible, doloroso, desgarrante: muchas muertes, muchas pérdidas valiosas, muchos sufrimientos…numerosas razones para duelos y lágrimas.

Así lo asumimos, sin dejar estimular reflexiones imprescindibles, si es que queremos que esta sociedad y su heroico pueblo salgan del pantano en que lo ha sumido una clase dominante-gobernante insensible e hipócrita, con su cadena de gobiernos e instituciones irresponsables.

Ciertamente el reciente desplome del techo de la discoteca Jet Set sobre centenares de clientes, durante una presentación del reconocido y admirado merenguero Rubby Pérez, ha sido la tragedia de ese tipo que más vidas le ha costado a la sociedad dominicana: hasta el momento 223 fallecidos y más de 260 heridos.

Es, además, la más dramática de las tragedias de los últimos años y hay que llorarla con el corazón en la mano, pero no es suficiente hacerlo.

Hay que ir más lejos y reflexionar sobre las causas y responsabilidades en ella y en otras que le precedieron y que nada se hizo por establecer y sancionar responsabilidades.

Recordemos que esa misma discoteca sufrió un incendio el 25 de julio del 2023 y que tuvieron lugar otras tragedias en el pasado reciente que pasaron sin las respuestas necesarias para cortar la cadena.

¿Cuáles son las causas de esos hechos y dónde las responsabilidades?

¿Que se contrató y qué se hizo? ¿Le dieron mantenimiento? ¿Quiénes inspeccionaron y fiscalizaron esas construcciones e instalaciones? ¿Cuál ha sido el comportamiento de las instituciones correspondientes del Estado y de la propia empresa?

Expertos nacionales e internacionales son designados y luego no pasa nada. Al parecer prima el afán desmedido de lucro de propietarios y contratistas por encima de la vida y la seguridad de la gente.

Los usuarios son clientes, no personas, en el contexto de un sistema capitalista en que el Estado y sucesivos gobiernos son manipulados en función de proteger intereses y gestiones privadas plagadas de ventajismos, tráfico de influencia y otras formas de corrupción.

La impunidad recurrente estimula ese mal proceder, que incluye hasta no invertir para reparar fallas acumuladas, corriendo el riesgo de catástrofes de esas magnitudes.

Y si en un caso tan grave como el de Jet Set no se va a la raíz de la tragedia, pueden estar seguros/as que pronto dejará de ser la “tragedia del siglo”, porque será superada por otra de mayor magnitud.

@narcisoisaconde

(El autor es dirigente político residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Etiquetas: El colapso de Jet Set
Entrada anterior

Precipitaciones de diferentes intensidades en varias provincias

Siguiente entrada

Visita sorpresa del Papa en la Plaza: «Feliz Domingo de Ramos y Feliz Semana Santa»

Redacción

Redacción

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada
Visita sorpresa del Papa en la Plaza: «Feliz Domingo de Ramos y Feliz Semana Santa»

Visita sorpresa del Papa en la Plaza: «Feliz Domingo de Ramos y Feliz Semana Santa»

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Banco Santa Cruz abre centro de negocios en Baní

3 de julio de 2023

JCE y Dirección de Pasaportes tratan eliminación de legalización de actas

23 de noviembre de 2020

Un compromiso con la frontera

10 de febrero de 2021

Ministro de Turismo optimista con la reapertura del sector

2 de julio de 2020
Miss Mundo Dominicana Mayra Delgado recibe cuatro reconocimientos en Nueva Jersey

Miss Mundo Dominicana Mayra Delgado recibe cuatro reconocimientos en Nueva Jersey

7 de septiembre de 2025
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus