martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

Después…

Máximo Caminero por Máximo Caminero
30 de septiembre de 2024
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
El poder de la oración
FacebookTwitterWhatsappTelegram

La gente no existe después de este momento terrenal, es decir, no como tú eres, o como los otros, o como yo. Uno se dispara hacia nuevas imágenes y «nuevos mundos», en verdad, ya conocidos.

Mientras tanto ¿Qué estamos haciendo ahora? ¿Cuál es tu proyecto de vida? No se trata de salir corriendo e inventarse una historia que no va acorde a lo que somos, aunque, esa es otra pregunta interesante ¿Qué somos?

En lo que «averiguamos» que somos, es vital que te des cuenta en donde estás y de que estás formado y cuáles son tus recursos actuales, si, porque cambiamos constantemente y ya «después» no serás ahora…

Tus después están cimentados en la esperanza y «el hacer». Es cualidad solo dada a unos cuantos. Aquellos que se lanzan diariamente en buscar los recursos que lo habiliten a vivir esta dimensión, lo mejor posible.

Unos buscan dinero, ya que con ello obtendrán comodidades y «voluntades frágiles» que suelen rodear a la gente «exitosa». Otros entienden que, en «el interior» de sí mismos, existe una paz inquebrantable y hasta saludable.

Esos comprenden que «él después» tiene el mismo final de siempre y ostentan en vivir apreciando la sorpresa de su presencia. Carnes sostenidas desde extrañas vibraciones diseñadas para degustar lo que aquí florece y habita.

¿De qué otra manera apreciaríamos lo que tenemos? Las rocas, el agua, el viento, fluyen y permanecen desde distancias y momentos. Observadores silenciosos que murmuran y ríen de nuestros tropiezos, mientras nutren todo lo necesario a nuestra existencia.

Los que se apuran llegarán primero, pero hasta eso es irrelevante. Solo un ego inútil que no otorga ningún premio. El premio es el momento y sus sutiles e inmensas recompensas. No después, no antes, ahora.

Hagas lo que hagas, pienses lo que pienses, tengas lo que tengas. No te distraigas ni dejes de sorprenderte de lo que eres. Máquina breve y desolada del tiempo. Milagro del desconcierto y del misterio.

Él después no habita en ninguna parte. Solo la mente es capaz de soñar como los espejos, reflejando realidades que ni se conocen ni saben, tampoco, que son. Intentos fallidos por descubrirse mientras este, calla burlándose de un fantasma disfrazado de hembra y macho.

Un baile más dentro de todas las sinfonías ocultas y a la luz del universo. No estarás después, ni siquiera sé si estás ahora, ni siquiera yo puedo decir que estoy.

Una estela de letras voy arrastrando desde mis adentros, brotando insinuaciones «espejisticas»… Quizás, las está escribiendo el que me mira al otro lado del espejo. Otra pregunta, para resolver después. ¡Salud! Mínimo Despuecero.

massmaximo@hotmail.com

(El autor es artista plástico dominicano residente en West Palm Beach, EEUU).

Etiquetas: Después
Entrada anterior

El INDOMET pronostica horas matutinas con escasas lluvias y temperaturas calurosas

Siguiente entrada

Fondos de FEMA para organizaciones sin fines de lucro fortalecen poblaciones desventajadas

Máximo Caminero

Máximo Caminero

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada
Fondos de FEMA para organizaciones sin fines de lucro fortalecen poblaciones desventajadas

Fondos de FEMA para organizaciones sin fines de lucro fortalecen poblaciones desventajadas

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Mirna Ortiz: los jueces deben readecuarse para conocer las grandes operaciones contra la corrupción administrativa

6 de febrero de 2023

Cantante urbano Flow 28 lanza su tema «Tambora»

19 de junio de 2023

Pastoral de la Salud desarrolla la XXVIII Jornada Mundial del Enfermo

6 de febrero de 2020

Ministro de Salud Pública da positivo en prueba del SARS-CoV-2

21 de octubre de 2020

Acuerdan crear salas de lactancia en empresas y entidades gubernamentales

2 de agosto de 2021
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus