martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

Damos la bienvenida al Mes de la Familia y con él, identificamos los retos y desafíos que ésta debe asumir

Emilia Santos Frias por Emilia Santos Frias
2 de noviembre de 2020
en Opiniones
Tiempo de lectura: 3 minutos de lectura
FacebookTwitterWhatsappTelegram

Desde que tenemos ¨uso de razón¨, hemos escuchado que la familia es la base de la organización de nuestra sociedad; la célula vital. Esto significa que contribuye de manera demostrativa en las distintas áreas de nuestra vida, en quién somos y quién seremos. En ella, aprendemos a relacionarnos con otras personas; a cómo resolver conflictos, a compartir con otros, y las reglas básicas del vivir en sociedad.

El artículo 55 de nuestra Carta Magna, indica que, la familia es el fundamento de la sociedad y el espacio básico para el desarrollo integral de las personas. Concepto que pondera la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al definirla como uno de los ¨pilares de la sociedad». La columna en que se sostiene. Esto es así, porque en ella obtenemos sentido de pertenencia e identidad y aprendemos a socializar.

Nacemos y crecemos al interior de una familia, que tiene también como compromiso mostrarnos valores y creencias. Es la familia la primera red de apoyo emocional, el primer referente. En ella ponemos nombre a lo que sentimos, aprendemos a lidiar con la frustración, a desarrollar nuestra autoestima y aprendemos cómo reaccionar ante diversas situaciones. Nuestra familia actúa como sistema básico de apoyo a nivel social.

En ella aprendemos de nuestro mundo emocional, y recibimos amor, que luego lo ofrecemos al trabajo, a la patria y a su historia; hacia los demás integrantes: niños, niñas, adolescentes, adultos y ancianos. Asimismo, a la naturaleza, y desarrollando valores como la honradez, el humanismo, la honestidad, la solidaridad, compromiso, responsabilidad, entre otros.

Es la familia, la sociedad y el Estado, quienes deben hacer primar el interés superior del niño, niña y adolescente; teniendo la obligación de asistirlos y protegerlos para garantizar su desarrollo armónico e integral, así como, el ejercicio pleno de sus derechos fundamentales, indica la Constitución en su artículo 56.

Pero, ¿actualmente, estamos en la familia fomentando y aprendiendo valores universales?, ¿es la familia nuestra robusta red de apoyo emocional? Si las respuestas a estas interrogantes fueran afirmativas, la sociedad actual exhibiría otro rostro, en ese habría más amor al prójimo, civismo y orgullo por el terruño que nos vio nacer.

La verdad es, que no importa a qué tipo de familia pertenecemos, o con cuál cohabitamos, bien sea una familia nuclear (formada por los progenitores y uno, dos o más hijos); monoparental, es decir, en la que el hijo o hijos cuentan con un solo progenitor (ya sea la madre o el padre); adoptiva; sin hijos e hijas; de padres y madres separados; compuesta; homoparental; extensa (abuelas abuelos, tías, tíos, primas, primos y otros parientes consanguíneos o afines), la función es la misma.

No hay que ser mago, para identificar que algo falla en los compromisos que ésta debe realizar para con sus integrantes. La descomposición social, así lo evidencia.

Hoy damos la bienvenida a noviembre: Mes de la Familia y con él, procuramos identificar grandes retos y desafíos que ésta debe asumir, mientras en conjunto con el Estado, se crean y operativizan políticas sociales, sólidas, sostenible y sustentable, para fortalecer nuestra población, hoy sumida en carencias de todo tipo.

Muchos son los desafíos para la familia. Las madres y los padres debemos perder el miedo al educar a nuestros descendientes, hacerlo mediante comunicación efectiva, siendo empáticos, mientras transmitimos aprendizajes. Podemos imitar a nuestras madres y padres al establecer límites y reglas. Mostremos y fomentemos el agradecimiento; respeto hacia todos los integrantes en especial, menores de edad y los adultos mayores.

Que nunca las quejas se conviertan en un estilo de vida, más bien, en conjunto construyamos felicidad familiar, asumiendo que no será fácil, sobre todo por la diferencias generacionales y bloqueos tecnológicos de los integrantes envejecientes y ancianos, con los que debemos mostrar paciencia y amor auténtico, entre otros.

Alzamos hoy nuestras plegarias, tomando este Día de Todos los Santos, víspera del Día de los Fieles Difuntos o de los Muertos, por el despertar de las familias, para que, asumamos nuestro rol, adecentemos desde el hogar nuestra sociedad, para podemos, exhibir más temprano que tarde, una mejor República Dominicana.

santosemili@gmail.com

(La autora es educadora, periodista, abogada y locutora, residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Etiquetas: familiames
Entrada anterior

COE declara en alerta verde a diez provincias y el Distrito Nacional

Siguiente entrada

Presidente Abinader encabeza inicio de año escolar

Emilia Santos Frias

Emilia Santos Frias

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada

Presidente Abinader encabeza inicio de año escolar

Comentarios sobre post

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Presidente Abinader almuerza con oficiales y soldados de la Armada y la Fuerza Aérea

Presidente Abinader almuerza con oficiales y soldados de la Armada y la Fuerza Aérea

13 de diciembre de 2025

República Dominicana entre los países elegibles a programas de visas H-2A y H-2B

9 de noviembre de 2021

Suspenden audiencia contra policías vinculados a muerte de religiosos

8 de octubre de 2022

CLARCIEV asegura identidad y registro civil son columna vertebral para el acceso a los derechos

3 de julio de 2022
CEBAMDER: Inauguración de sucursal de Banreservas en Manzanillo valida estrategia comunitaria de desarrollo

CEBAMDER: Inauguración de sucursal de Banreservas en Manzanillo valida estrategia comunitaria de desarrollo

10 de julio de 2025
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus