martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

Colonialidad y racismo

Redacción por Redacción
24 de agosto de 2025
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
El avión
FacebookTwitterWhatsappTelegram

En las entrañas de las potencias coloniales e imperialistas (europeas y norteamericanas) se han gestado drásticos niveles de odio racista y saqueo voraz contra el pueblo haitiano y sus riquezas naturales, con fuerte gravitación sobre la clase dominante-gobernante dominicana.

Odio desde una arrogante supremacía blanca, permanentemente alimentada aquí hasta “blanquear” la mentalidad de un pueblo predominantemente negro y mulato.

Esa aberración ideológica y esa voracidad imperial perduran todavía, registrándose en los últimos años, y sobre todo en el presente, altísimos niveles que anuncian tragedias impregnadas de intensos y destructivos niveles de violencia.

En nuestro país, vecino de Haití, la policía nacional, las fuerzas armadas, el sistema educativo, las instancias culturales, las elites capitalistas y sus fábricas de producción de ideas han sido infectada por ese veneno, el cual se difunde profusa y sistemáticamente con el aval estatal y la mayor impunidad.

Los partidos del sistema compiten a quien es más anti-haitiano y a quien auspicia la mayor crueldad en el trato a los/as migrantes haitianos-/as y sus descendientes. Estado y gobierno han sido asaltados por esa manera de pensar y actuar, cuando no chantajeados por un seudo-nacionalismo fascistoide.

El presidente actual, Luis Abinader, conservador de tomo y lomo y pro-imperialista impenitente, exhibe una agresividad anti-haitiana y una sumisión a EEUU que rompe récords pasados en materia de xenofobia.

Llama a intervenir militarmente a Haití y obvia las consecuencias funestas de las anteriores invasiones gringas. Presenta al pueblo haitiano como invasor y silencia el rol imperialista de EEUU. Hostiliza y reprime constantemente la migración haitiana y a descendientes de familias haitianas. Obvia la rapacidad neocolonialista de EEUU y de las élites capitalistas de la isla, e incluso la estimula.

Todo esto, junto al machismo patriarcal, nutre a su vez diversas corrientes neofascistas que ya se mueven con descaro y exhiben ciertos tonos paramilitares con evidente protección de sectores de poder.

Mientras… el clima mundial, cargado de violencia racista, gansterismo capitalistas, neofascismo, mercenarismo criminal y guerras de conquista a cargo de la OTAN y de las élites del mundo supuestamente civilizado: EEUU, Canadá y la vieja y «culta» Europa Occidental… ha favorecido la conformación de este peligroso ambiente en neo-colonias como República Dominicana.

Solo que ahora la tortilla se está virando. EE UU marcha hacia abajo. El occidente neocolonial declina y es oportuno por tanto renovar los esfuerzos por cortar esta ruta trágica en esta isla, condenar la reciente invasión criminal-mercenaria de Trump y Erik Prince y multiplicar la solidaridad para con el vilmente castigado pueblo haitiano.

@narcisoisaconde

(El autor es dirigente político residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Etiquetas: Colonialidad y racismo
Entrada anterior

Migración investiga incidente en Montecristi que dejó dos agentes heridos

Siguiente entrada

Diez jugadores que superan las expectativas en 2025

Redacción

Redacción

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada
Diez jugadores que superan las expectativas en 2025

Diez jugadores que superan las expectativas en 2025

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

MIDE activa Plan Relámpago, militares trabajan en labores de prevención y asistencia

23 de agosto de 2023

Inician pruebas clínicas de una vacuna contra coronavirus en el Reino Unido

24 de abril de 2020

Departamento de Salud de Puerto Rico no registra muertes por Covid-19

5 de noviembre de 2021
Cuando el dinero no sirve para nada

Hablar con la pared

29 de septiembre de 2025

Maravillas de la Web: Los virus electrónicos son muy parecidos a la versión humana

18 de febrero de 2021
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus