Por Jhonny Trinidad
Hay que decirlo sin rodeos: para un grupo de ONGs, el único proyecto país que tienen es destruir la imagen de República Dominicana.
No investigan. No proponen. No resuelven. Atacan.
EL NEGOCIO DE LA CONDENA
Estas ONGs viven de informes. Y en el mercado internacional de la lástima, RD cotiza alto. Cada titular contra el país es un grant aprobado, un viaje pagado, un sueldo en dólares. No les interesa el batey sin agua. Les interesa la foto del batey para el PowerPoint en Washington o Bruselas.
Si el problema se resuelve, se les acaba el financiamiento. Por eso el problema nunca se resuelve en sus informes. Solo crece.
DOBLE RASERO COMO METODO
Cuando Haití deporta dominicanos, silencio. Cuando Bahamas deporta haitianos, silencio. Cuando EE.UU. tiene 11 millones de indocumentados, silencio. Pero si RD aplica su Ley de Migración, entonces somos «racistas», «xenófobos», «apartheid».
Ningún país del mundo tiene frontera abierta. Ninguno. Pero a nosotros nos exigen lo que ellos no hacen en su casa. ¿Por qué? Porque pegarle a RD es gratis y da likes.
LA SOBERANIA NO SE ONG-OCIA
Estas organizaciones no fueron electas por nadie. No rinden cuentas aquí. No pagan impuestos aquí. Pero quieren dictar política migratoria, política de salud, política de seguridad. Quieren mandar sin votos.
Confunden derechos humanos con derecho a desmantelar un Estado. El deber de un país es primero con sus ciudadanos. El que quiera repartir cédulas que funde su propio país y lo haga.
EL DAÑO ESTA HECHO
Cada informe malintencionado es un tour que se cancela. Es una inversión que se va a Costa Rica. Es un dominicano al que le niegan la visa «por si acaso». El activismo de salón cuesta empleos reales.
Y mientras ellos cobran en dólares por hablar mal de RD, el motoconcho de Haina paga las consecuencias.
ESTA BUENO YA!
La República Dominicana no es perfecta. Tenemos mil líos por resolver. Pero los vamos a resolver nosotros, con nuestras leyes, con nuestro presupuesto y con nuestra gente.
A las ONGs que trabajan serio, bienvenidas. A las que solo existen para atacar a RD: ya les conocemos el juego. Y se les acabó el monopolio del relato.
El país no es piñata. Y la paciencia tampoco es infinita.
jhonnyt2.5@hotmail.com
(El autor es periodista residente en Nueva York).








