Soy nada intentando ser todo; soy el intento de «algo» que no se explica y que late, sublime, entre mis adentros.
Soy una luz que se apaga ante la ignorancia atrevida de mis intentos, ante la nada absurda y deslumbrante que dice mucho y, sin embargo, es poco.
Soy lo que tú dices y piensas, y tú eres lo que yo pienso y digo. Un baile de máscaras que se transforman en el tiempo; un tiempo que termina y continúa entre ruidos y silencios de pasos, muchos pasos.
Soy el que te habla y te escucha, el que guarda tus secretos y los míos; quejidos, lamentos y algunas alegrías que, extrañas, compadecen a estos muertos que andamos, inocentes, sin sentido.
Soy nada, como tú y como todos: jugando un juego perdido, sin ganancias, ni premios, ni respuestas. Marionetas que se mueven y andan entre laberintos «conocidos».
Soy nada, aunque pienses que soy algo y digas que «existo». Ni siquiera un sueño que recuerdes, porque todos sabemos adónde vamos.
Ni siquiera es al fin, porque no tenemos principio. Ni túneles ni luces al final del dédalo; ni dioses ni diablos.
Terminaré como tú y como todos: inmóvil y sin memoria, sin intento de ser, descubrir y continuar…
Una conciencia flotando entre aires y espacios vacíos, sin tacto, ni oídos, ni olores que engañen este intento de apropiarme de cosas creadas desde una imaginación que tampoco se explica.
Soy, y seguiré siendo, nada, así intentes nombrarme y clasificarme en un álbum que guarda recuerdos —que también el tiempo terminará— y continuará, entre ruidos y silencios de pasos, muchos pasos…¡Salud!. Mínimo Nadero
massmaximo@hotmail.com
(El autor es artista plástico dominicano residente en West Palm Beach, EEUU).









