Nueva York.- La organización United Bodegas of America (UBA) condenó el asalto cometido por tres individuos encapuchados, uno de ellos armado, contra empleados de la bodega «El Sitio Deli Grocery», ubicada en el sector de Crotona Park East, en El Bronx, ocurrido alrededor de las 11:30 de la noche del pasado martes.
De acuerdo con imágenes de video difundidas por medios locales, los agresores irrumpieron en el establecimiento cuando los empleados realizaban labores de cierre, intimidándolos con un arma de fuego y despojándolos de más de 4.000 dólares en efectivo y joyas.
Durante el asalto, uno de los atacantes sujetó al empleado Jeffrey Brito, mientras otro le apuntaba directamente con un arma, exigiéndole el dinero. Brito relató que los agresores hablaban en español y que fue despojado de una cadena, un arete y aproximadamente 400 dólares en efectivo, con un valor total estimado de 1.400 dólares en joyas.
Posteriormente, los delincuentes accedieron al área detrás del mostrador y obligaron al propietario del negocio, Miguel Arias, a entregar el dinero de la caja registradora, de donde sustrajeron cerca de 3.700 dólares. Arias expresó que temió por su vida ante el comportamiento nervioso del individuo armado.
Ante estos hechos, el presidente de United Bodegas of America, Radamés Rodríguez, reiteró su preocupación por el aumento de la violencia que enfrentan los pequeños comerciantes, especialmente los propietarios de bodegas que prestan servicios esenciales en comunidades vulnerables.
«Este acto criminal no solo atenta contra la integridad física y emocional de nuestros trabajadores y propietarios, sino que también afecta la estabilidad económica de negocios familiares que sostienen a nuestras comunidades. Condenamos enérgicamente esta agresión y exigimos respuestas inmediatas de las autoridades», expresó un portavoz de UBA.
La organización hizo un llamado al Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) para intensificar la vigilancia en zonas comerciales de alto riesgo, fortalecer los patrullajes nocturnos y acelerar las investigaciones para que los responsables sean llevados ante la justicia.
«Nuestros bodegueros no pueden seguir trabajando bajo el miedo constante. Necesitamos una estrategia de seguridad integral que incluya presencia policial efectiva, cámaras funcionales, mejor iluminación urbana y programas de prevención del delito», agregó.






