Parecería que han reencarnado los días de las invasiones yanquis de 1916 y 1965.
El gobierno de Luis Abinader, del PRM, los Vicini y la oligarquía capitalista, se ha convertido en un Protectorado de EEUU, administrado por Marco Rubio con el paragua de Donald Trump.
Rubio, que es un intelectual orgánico de la CIA y el Mossad israelí, tiene a su cargo asfixiar a Cuba, territorio soberano de América; y recientemente le asignaron conducir la Internacional Neofascista desde el Departamento de Estado de EEUU.
Es un terrorista de la palabra y de misiles, drones y porta-aviones
En ese tenor le corresponde administrar el Protectorado venezolano impuesto después de la invasión del Comando Sur y del secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Aquí, no han necesitado bombardear, secuestrar, aterrorizar ni reclutar en Qatar a los gobernantes de turno, como lo hicieron en la Venezuela bolivariana.
Abinader, su Canciller (Roberto Álvarez) y la mayoría de sus ministros y jefes militares tienen un ADN propio de lacayos y de vende-patrias.
Piensan y actúan como gobernadores de colonia,
Son agringados y se alimentan de dólares en “mal estado”, como los oligarcas gringos.
Y eso explica sus amores con Guaidó, María Corina, González Urrutia, Uribe, Piñera y Duque.
Explica su hermandad ultra conservadora con Noboa, Murillo, Kast, Keiko, Bukele, Milei, Bolsonaro y de la Espriella.
Sus encendidos abrazos a Zelensky y a los reyes de España e Inglaterra.
Explica su subordinación impenitente a Trump y a Netanyahu.
Su participación en la coalición militar americana gestada por el Pentágono y su aceptación del uso del territorio dominicano y sus infraestructuras como plataforma logística de las intervenciones militares en Venezuela y Haití; y, potencialmente, de las se fraguan contra Cuba, Nicaragua y México.
Explica su bochornoso apoyo a las nuevas intervenciones militares a Haití, república vecina de nuestro país.
La exclusión de Cuba de la X Cumbre de las Américas realizada en RD.
El cambio del voto sobre el rechazo al bloqueo a Cuba.
En fin, siempre recibiendo órdenes del Departamento de Estado, fielmente acatadas.
Pero las cosas no se quedan ahí.
Marco Rubio apuesta a la ruptura de nuestras relaciones con Cuba, dentro de su plan de aislamiento, cerco militar, bloqueo energético, asfixia del Caimán Barbudo, y asalto político-militar de la isla.
La expulsión de 9 o 10 funcionarios de la Embajada de Cuba en nuestro país, con su familia, es el primer paso, la primera agresión para enrarecer las relaciones, apuntando a cortarla de raíz.
El pérfido Marco Rubio está en eso y por eso declaró concomitantemente que “no pensaran los dirigentes cubanos que tenía posibilidad de ganar tiempo”; mientras el jefe del PENTÁGONO informó que ya “estaban contemplando la opción militar” para el caso cubano.
Y Marco Rubio, repito, es el jefe designado de los Protectorados yanquis y de la internacional neofascista en este continente.
La orden estadounidense de expulsión de los diplomáticos cubanos enviada a Abinader y a Roberto Álvarez, fue dada, sin dudas, por Marco Rubio; y asumida, complacientemente, por los dos principales funcionarios subalternos del Protectorado gringo en RD.
¡Ordenanza categórica de la Metrópolis a la Colonia!
El día para publicitarla fue escogido con una enorme carga de perversidad: justamente en ocasión del Centenario de Fidel, el día del cumpleaños 100 de Fidel, pocos minutos antes de su hermosa y masiva conmemoración en el Alma Mater de la UASD, en su condición de Profesor Honoris Causa de esa academia.
Rubio: destilando odio, derramando hiel y resoplando venganza.
Abinader y su Canciller: lamiéndoles las medias.
Pero, ¡No pasarán!
narcisoisa@gmail.com
(El autor es dirigente político residente en Santo Domingo, República Dominicana).









