Montecristi (República Dominicana).- El Consejo de Organizaciones para el Resarcimiento Socioambiental y Productivo del Municipio Pepillo Salcedo, valoró positivamente la visita realizada a las comunidades de Manzanillo y Copey por una misión de funcionarios del Mecanismo Independiente de Consulta e Investigación del Grupo BID —MICI—, en el marco del reclamo territorial presentado por 17 organizaciones comunitarias, productivas, sociales e institucionales del municipio, relativo al Proyecto Manzanillo Bay Energy.
La jornada se desarrolló en un ambiente de respeto, organización y amplia representación territorial, con el objetivo de presentar informaciones, testimonios, documentos y observaciones comunitarias sobre los impactos denunciados.
Durante el encuentro, las exposiciones comunitarias giraron en torno a las preocupaciones de distintos sectores afectados, incluyendo pesca artesanal, apicultura, ecoturismo comunitario sostenible, salud comunitaria, vivienda, convivencia social, agua potable, recolección tradicional, carga institucional municipal, residuos, patrimonio territorial, empleo local, formación técnica, área protegida, humedales, zona de amortiguamiento y el sistema vinculado al Sitio Ramsar No. 2497.
La agenda contempló 18 ponencias sectoriales, entrega documental y un resumen técnico de los principales elementos del reclamo.
Frank Valenzuela, coordinador del colectivo ciudadano del municipio Pepillo Salcedo, explicó que el Consejo constituye un espacio territorial integrado por organizaciones de pescadores y apicultores, sectores ecoturísticos comunitarios, juntas de vecinos, representantes de comunidades, trabajadores portuarios, y otros sectores, entre los que encuentran la iglesia católica, la Adventista y la Misionera, articulados para solicitar un proceso de resarcimiento integral socioambiental y productivo.
Valenzuela destacó que la comunidad organizada no se opone al desarrollo energético ni a la inversión responsable, pero sostiene que los proyectos de alta magnitud deben reconocer, evaluar y atender los impactos acumulativos generados sobre el territorio anfitrión.
Señaló que el reclamo territorial plantea la necesidad de un resarcimiento integral que no se limite a medidas aisladas o compensaciones puntuales, sino que aborde de manera proporcional los distintos componentes afectados.
En el componente ambiental, dicho resarcimiento debe incluir el circuito vinculado al Sitio Ramsar No. 2497, integrado por playas, humedales, lagunas y el Parque Nacional Manglares de Estero Balsa; en el componente productivo y de medios de vida, debe atender las afectaciones a pescadores, apicultores, sectores ecoturísticos, criadores, recolectores tradicionales y familias dependientes de actividades locales.
Dijo que en los componentes institucional, social, de gobernanza, patrimonio, cultura y conectividad, debe contemplar medidas que fortalezcan al municipio, protejan su identidad territorial, mejoren la articulación comunitaria y respondan a las transformaciones generadas por la presencia de grandes infraestructuras en el territorio.
Como parte de la jornada, la misión conoció directamente puntos territoriales considerados relevantes por las organizaciones reclamantes, entre ellos el vertedero municipal, el área del proyecto, el humedal y la zona de amortiguamiento, los pescadores artesanales, Playa Estero Balsa, el jetty o muelle privado, Villa Raif como comunidad de máxima proximidad y Copey por la problemática del agua potable. Estos puntos fueron incluidos por el Consejo como parte de una ruta de observación territorial destinada a mostrar la relación entre los impactos denunciados y las condiciones reales del municipio.
El Consejo reiteró que sus preocupaciones se relacionan con posibles impactos acumulativos sobre playa, humedales, manglares, bosque seco costero, medios de vida tradicionales, acceso al agua, salud comunitaria, conectividad territorial, empleo local, patrimonio cultural y capacidad institucional municipal. En los documentos entregados al MICI, las organizaciones plantean que el reclamo se apoya en información técnica, comunitaria y documental sobre posibles brechas en la evaluación ambiental y social, afectaciones a sectores productivos y necesidad de medidas proporcionales de restauración, mitigación y resarcimiento.
Los líderes del Consejo de Organizaciones agradecieron la presencia de la misión del MICI y expresaron su disposición a mantener un diálogo respetuoso, documentado y constructivo.








