Santo Domingo (República Dominicana).- El exlanzador del béisbol de las Grandes Ligas Mariano Rivera, felicitó a la República Dominicana por el éxito en el montaje y en la organización de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, al tiempo que reafirmó su compromiso con el desarrollo sostenible de la provincia de Samaná, y con las iniciativas comunitarias orientadas a mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
Rivera expresó el profundo cariño que siente por el pueblo dominicano, país al que definió como una nación que siempre lo ha recibido con afecto y donde ha construido grandes amistades a lo largo de los años.
«Para mí es un privilegio y un placer estar aquí en la República Dominicana. Amo este país y siempre me han recibido con mucho cariño. Es algo muy especial para mí», expresó el único jugador en la historia de las Grandes Ligas elegido por unanimidad al Salón de la Fama de Cooperstown, al ser entrevistado por Moisés González, de «Despertar Nacional».
Rivera recordó con emoción su histórica visita a la República Dominicana en el año 2007, cuando predicó la Palabra de Dios junto a su esposa ante miles de personas en el sector Lucerna, Santo Domingo Este, luego de que la Iglesia Tabernáculo de Salvación y Alabanza, liderada por la pastora Cristina Gregorio y Bellanira Milagros Bello, le abriera sus puertas para compartir un mensaje de fe, esperanza y salvación con la comunidad.
Confesó que aquella experiencia marcó profundamente su vida al ver a niños, jóvenes y adultos aceptar al Señor.
«Para mí esa visita fue especial. Ver a niños, jóvenes y adultos aceptar al Señor fue algo muy importante. Lo seguimos haciendo porque entendemos que llevar a las personas a los caminos de Dios es la mayor misión que podemos cumplir. Sin Dios es imposible, como dice la Palabra», manifestó el líder histórico de salvamentos con 652 rescates, cinco veces campeón de la Serie Mundial con los Yankees de Nueva York, y considerado por muchos como el mejor lanzador cerrador de todos los tiempos.
Al recordar aquel encuentro, Rivera envió un afectuoso saludo a las pastoras Gregorio y Bello, agradeciéndoles el cariño recibido durante su histórica visita a la República Dominicana y reafirmando el profundo vínculo espiritual y de amistad que mantiene con la congregación.
Rivera exhortó a los miles de jóvenes dominicanos que sueñan con llegar al béisbol profesional a no abandonar sus estudios mientras desarrollan su carrera deportiva y a fortalecer su relación con Dios, y afirmó que el verdadero éxito no depende únicamente del talento, sino de la formación, la disciplina y los valores.
«Mi consejo para todos los jóvenes es que nunca dejen los estudios mientras juegan béisbol. Prepárense, porque la educación siempre será una herramienta para la vida. Pero por encima de todo, busquen primero el reino de Dios y su justicia; luego la educación y después el deporte. Los sueños están para cumplirse. Yo soñé con llegar a las Grandes Ligas y Dios abrió las puertas. Si trabajan con disciplina, pasión y ponen a Dios en primer lugar, también podrán alcanzar sus metas», manifestó el exlanzador.
Explicó que esa misma visión de servicio es la que hoy impulsa sus proyectos sociales y ambientales, convencido de que la inversión privada debe convertirse también en una herramienta para transformar comunidades y generar bienestar, y mencionó los proyectos que desarrolla en la provincia de Samaná, donde aseguró que trabaja para impulsar soluciones sostenibles que permitan eliminar focos de contaminación y recuperar espacios afectados por los desechos sólidos.
«Samaná es un lugar que aprecio muchísimo. Queremos hacer inversiones que permitan limpiar esa hermosa zona de la República Dominicana, eliminar los problemas de contaminación y aportar al bienestar de la comunidad. Para nosotros no se trata solamente de un negocio; es un privilegio servir a la gente y proteger un lugar tan valioso», aseveró.
Rivera destacó que iniciativas como Nordeste Sostenible representan una oportunidad histórica para transformar la realidad ambiental de Samaná y María Trinidad Sánchez y señaló que este proyecto permitirá modernizar el manejo de los residuos sólidos, proteger la bahía de Samaná y eliminar progresivamente los vertederos a cielo abierto que durante décadas han afectado a la región, impulsando al mismo tiempo el desarrollo turístico, la salud pública y la calidad de vida de las comunidades.
«Estoy convencido de que cuidar la creación de Dios también es una forma de servir. Queremos que Samaná siga creciendo, pero de manera sostenible, preservando su belleza natural y mejorando la calidad de vida de su gente. Ese es nuestro compromiso», expresó Rivera.








