Santo Domingo (República Dominicana).-El director general de la Cruz Roja Dominicana, Blaurio Alcántara, solicitó al presidente de la República Luis Abinader, dar cumplimiento a dos decretos que disponen el traslado al Panteón Nacional de los restos de Trina de Moya, fundadora de la entidad de socorro.
Alcántara se refirió a los decretos 562-89,del 21 de diciembre de 1989 emitido por el presidente Joaquín Balaguer, que ordenó la exhumación y el traslado al Panteón Nacional de los restos de Trina de Moya y de su esposo, el expresidente Horacio Vásquez, y el número 343-03, del presidente Hipólito Mejía, que, además de ratificar el anterior, creó una comisión oficial encargada de ejecutar de forma definitiva el protocolo de traslado.
A pesar de que ambas órdenes ejecutivas siguen vigentes y tienen fuerza de ley, las autoridades culturales y las comisiones de correspondientes nunca llegaron a materializar la logística ni las ceremonias solemnes para removerlos desde la parroquia en Tamboril, Santiago donde reposan los restos, que ya una vez fueron profanados por desconocidos.
“Esa fecha puso a prueba la necesidad y la virtud de esta institución, que desde esa primera intervención ha estado socorriendo a los afectados por fenómenos naturales y otras calamidades sociales con asistencia humanitaria y acompañamiento sostenido a las víctimas “ refirió el director general, recordando el recorrido de la CRD desde San Zenón.
La Cruz Roja Dominicana fue fundada el 15 de abril de 1927, y la solicitud de que el presidente Abinader disponga cumplir con esos decretos, “ sería un gran homenaje a esa dama, y por demás, un reconocimiento a la institución que el próximo 2027 cumple 100 años de existencia “ confío Blaurio Alcántara.
El director general de la institución auxiliar de los poderes del Estado en asistencia humanitaria, también señaló como un motivo valedero para trasladar al Panteón Nacional los retos de Trina de Moya, la celebración de su natalicio el 13 de enero próximo, fecha que estima emblemática, y tiempo probable desde ahora para realizar las gestiones necesarias.
El 3 de septiembre de 1930 – hoy se cumplen 96 años- ,el devastador ciclón San Zenón puso a prueba a la incipiente organización, que, sin embargo, respondió ante la catástrofe impulsada por sus principios, poniendo en práctica todas las herramientas con que cuenta al momento de una emergencia: su compromiso de aliviar el dolor humano, con brigadas de voluntarios para socorrer a las víctimas y el carácter de universalidad del Movimiento.








