Santo Domingo (República Dominicana).- El exsenador Rafael Calderón cuestionó la reciente sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que declaró inconstitucionales las normativas que criminalizaban las relaciones sexuales consensuadas entre personas del mismo sexo en las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional en la República Dominicana.
de Azua y miembro del Comité Central del PLD Rafael Calderón cuestionó la reciente sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que declaró inconstitucionales las normativas que criminalizaban las relaciones sexuales consensuadas entre personas del mismo sexo en las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.
Calderón señaló que si bien la sentencia se limita al ámbito disciplinario, sienta un peligroso precedente que amenaza el Artículo 55 de la Constitución Dominicana, el cual define claramente el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.
Calificó de preocupante que el Tribunal Constitucional, bajo el manto de los derechos humanos, esté erosionando el espíritu de la Carta Magna sin un debate legislativo legítimo.
«Exigimos al gobierno del PRM (Partido Revolucionario Moderno) que detenga la apertura a agendas que buscan modificar la estructura fundamental de la familia dominicana. El Estado debe mantener un respeto irrestricto al texto constitucional que protege a la familia como núcleo fundamental de nuestra sociedad», declaró el también miembro del Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
Calderón criticó la atención puesta en esta sentencia mientras el país enfrenta crisis sociales y económicas urgentes.
«La urgencia nacional es atender la inseguridad, la inflación y el colapso de los servicios esenciales que afectan a la inmensa mayoría de las familias dominicanas», argumentó el exlegislador al reafirmar su defensa de la ley natural y la doctrina de la Iglesia, la cual sostiene que el matrimonio es la unión exclusiva e invariable entre un hombre y una mujer.
El Tribunal Constitucional declaró inconstitucionales las normas que prohibían las relaciones homosexuales dentro de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.
Según la sentencia del TC, estas disposiciones eran discriminatorias e irracionales, pues vulneraban la intimidad, el libre desarrollo de la personalidad y el derecho al trabajo de los uniformados.







