viernes, octubre 2, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

Error estratégico o inmadurez interna en el PRM/SDE

Redacción por Redacción
13 de abril de 2026
en Opiniones
Tiempo de lectura: 3 minutos de lectura
La Nación que se piensa a sí misma, se salva a sí misma
FacebookTwitterWhatsappTelegram

Por Milton Olivo

En la política dominicana, pocas cosas resultan tan paradójicas como el choque entre el éxito en la gestión pública y la fragilidad del poder interno. Eso es precisamente lo que parece estar ocurriendo con Dio Astacio, un alcalde cuya aprobación roza niveles casi unánimes, pero que, sin embargo, enfrenta resistencia dentro de su propio partido.

La escena no es nueva en la historia política, pero sí profundamente reveladora. Un liderazgo que conecta con la gente, que exhibe resultados y que se posiciona como activo electoral clave, debería —en teoría— ser protegido, promovido y fortalecido por su organización.

Sin embargo, en la práctica, ocurre lo contrario: se le disputa, se le limita y, en algunos casos, se le confronta abiertamente. Detrás de ese conflicto no hay grandes diferencias ideológicas ni visiones contrapuestas de desarrollo. Lo que subyace es algo más terrenal: la distribución del poder, los empleos, las cuotas.

Dio Astacio heredó una estructura administrativa copada, con miles de empleados vinculados al partido, lo que ha reducido significativamente su capacidad de satisfacer las demandas de dirigentes que reclaman espacios. Y en política, esa incapacidad —aunque sea estructural— se traduce en malestar.

Así, lo que no se puede resolver desde la gestión, se convierte en conflicto político. Pero lo verdaderamente inquietante no es el origen del enfrentamiento, sino su lógica —o la ausencia de ella—.

¿Qué sentido tiene debilitar al principal activo político del municipio más grande del país? ¿Qué cálculo estratégico justifica enfrentar a quien posee la legitimidad social, la visibilidad y la capacidad de movilización electoral?

Figuras como David Colado y Carolina Mejía con aspiraciones nacionales evidentes, parecen moverse en un tablero más amplio. Pero incluso en ese contexto, resulta difícil comprender una postura contraria a Dio Astacio, que, lejos de sumar, divide; lejos de consolidar, fragmenta y que mañana puede pasarles factura.

Y hay una pregunta aún más delicada, que comienza a rondar en voz baja en los corrillos políticos del municipio: ¿han pensado quienes hoy enfrentan a Astacio que podrían estar empujándolo hacia una decisión límite?

La historia reciente ofrece precedentes. El propio presidente Luis Abinader logró articular acuerdos estratégicos —incluyendo entendimientos con sectores vinculados a Leonel Fernandez— para construir una ruta hacia el poder.

En política, las alianzas no siempre son ideológicas; muchas veces son el resultado de presiones, exclusiones o cálculos de supervivencia. ¿Y si el escenario se repite? ¿Y sí, acorralado por su propio partido, un liderazgo con alta aprobación se ve obligado a buscar otros caminos para garantizar su viabilidad política de cara al 2028? No sería la primera vez que un partido expulsa, por acción u omisión, a uno de sus activos más valiosos.

La interrogante entonces deja de ser individual y pasa a ser colectiva: ¿están midiendo correctamente las consecuencias de este enfrentamiento? Porque más allá de las tensiones internas, lo que está en juego es la cohesión del partido, su capacidad de competir y su estabilidad futura. Debilitar un liderazgo fuerte no solo afecta a la persona; erosiona la estructura que depende de él.

Mientras tanto, en las bases, crece otro sentimiento igual de peligroso: el de dirigentes que, sintiéndose ignorados, optan por la confrontación lateral en lugar de canalizar sus demandas hacia donde realmente se toman las decisiones, que es la presidencia de la Republica.

Se organizan, presionan, se «apandillan», pero no necesariamente contra el centro real del poder, donde está su deuda, y la solución a su problema, sino contra quien tienen más cerca. El resultado es un círculo vicioso: más división, más resentimiento, menos cohesión. Y en medio de todo, la gran pregunta sigue sin respuesta convincente: ¿Cuál es la lógica de este enfrentamiento?

Si se observa desde la racionalidad política, cuesta encontrarla. Si se analiza desde la estrategia electoral, resulta aún más difícil justificarla. Y si se mira desde el interés colectivo del partido, el cuadro se torna preocupante.

Tal vez, como sostienen algunos en voz baja y otros ya comienzan a decir en público, no se trate de una jugada calculada, sino de algo más simple y más peligroso: una expresión de inmadurez política. Porque cuando un partido decide —consciente o inconscientemente— debilitar a quien más votos puede aportarle, no está demostrando fuerza, sino vulnerabilidad.

Y la historia, siempre implacable, suele pasar factura a ese tipo de errores.

milton.olivo@gmail.com

(El autor es escritor y analista geopolítico residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Etiquetas: En el PRM/SDEError estratégico o inmadurez interna
Entrada anterior

JCE deja abierto el proceso de cedulación a nivel nacional

Siguiente entrada

Prisión preventiva para cinco hombres por muerte de agente policial en Villa Juana

Redacción

Redacción

Relacionado...Entradas

De “Hambre Cero” a multihambre: la dura realidad social

Alucinación genocida de Donald Trump

1 de octubre de 2026
La necrofilia histriónica de Abelardo

El orgullo de Donald Trump

30 de septiembre de 2026
La Cesantía Laboral en República Dominicana: Un Derecho en Peligro

Junta Electoral de Santo Domingo Este, evidencia descuido y deterioro en áreas de servicio

1 de octubre de 2026

Los muertos hablan… una cultura de la muerte

30 de septiembre de 2026
De “Hambre Cero” a multihambre: la dura realidad social

Nuevo jefe P.N. y nuevas cacerías humanas

30 de septiembre de 2026
Siguiente entrada
Detienen a RD en un ruso vinculado a un proyecto de desinformación internacional

Prisión preventiva para cinco hombres por muerte de agente policial en Villa Juana

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Bad Bunny será anfitrión de “Backlash”, este sábado desde Coliseo de Puerto Rico

8 de marzo de 2023

El Conjunto Quisqueya, los Hermanos Rosario y Miriam Cruz encabezan la cartelera artística de «Noches de Navidad»

6 de diciembre de 2022

Presidente Luis Abinader condecora a embajadora de Estados Unidos

5 de enero de 2021
Sin dádivas también se puede

Cuando un medio calla, se hace cómplice

20 de agosto de 2026

Abel Martínez promete que Santo Domingo Este y todo el país «florecerá en orden y desarrollo a partir de 2024»

25 de junio de 2023
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus