Santo Domingo (República Dominicana).- El politólogo y experto en seguridad ciudadana Daniel Pou consideró que los partidos políticos dominantes ya han comenzado a mover sus piezas de cara a las elecciones presidenciales de 2028, aunque todavía reste un largo período para el inicio formal de la campaña electoral.
Pou sostuvo que las principales tensiones internas se observan actualmente en los partidos Revolucionario Moderno (PRM) y de la Liberación Dominicana (PLD) y señaló que dentro del oficialismo se perfila una competencia entre David Collado, actual ministro de Turismo, y Carolina Mejía, alcaldesa del Distrito Nacional e hija del expresidente Hipólito Mejía.
A su juicio, Carolina Mejía cuenta con un importante respaldo de sectores tradicionales vinculados históricamente al antiguo Partido Revolucionario Dominicano (PRD), mientras que David Collado ha logrado mayor conexión con sectores empresariales y grupos incorporados más recientemente al PRM.
Entrevistado por el periodista Federico Méndez en el programa «Esferas de Poder», que se transmite los domingos por RNN Canal 27, Pou estimó que Collado tendría el respaldo del presidente Luis Abinader, elemento que podría influir en el desarrollo de la competencia interna.
En el caso del Partido de la Liberación Dominicana, Pou identificó como principales aspirantes al excandidato presidencial Gonzalo Castillo y al exministro de Turismo Francisco Javier García.
Consideró que Francisco Javier García posee una amplia trayectoria y una sólida estructura política dentro de la organización, mientras que Gonzalo Castillo mantiene vínculos con sectores populares y conserva reconocimiento por las iniciativas de asistencia social que desarrolló durante la pandemia.
Respecto a la Fuerza del Pueblo, afirmó que Leonel Fernández continúa siendo la figura central e indiscutible de esa organización política y según Pou, el expresidente mantiene una base política leal y una presencia relevante en el debate nacional gracias a su experiencia gubernamental y su trayectoria política.
El analista consideró que las elecciones de 2028 podrían desarrollarse en un contexto distinto al de procesos anteriores, debido a la posibilidad de que surja una nueva fuerza política capaz de influir en una eventual segunda vuelta electoral, no obstante, opinó que el electorado dominicano mantiene una inclinación tradicional hacia los partidos consolidados, por lo que ve poco probable que una figura externa llegue a disputar la Presidencia con posibilidades reales en el corto plazo.
Pou planteó que cualquier transformación significativa del sistema partidario dependerá del desempeño electoral de las principales organizaciones en 2028 y de los cambios políticos que puedan producirse posteriormente.
De otra parte, el politólogo y experto en seguridad ciudadana sostuvo que uno de los principales desafíos que enfrenta la República Dominicana es la transformación de la delincuencia común en fenómenos cada vez más relacionados con estructuras del crimen organizado y expresó que en el país se ha pasado de una criminalidad protagonizada por actores individuales a dinámicas delictivas que operan con mayores niveles de organización y protección.
Según explicó, muchas de estas actividades mantienen vínculos con redes asociadas al narcotráfico y al microtráfico, las cuales proporcionan recursos, respaldo y capacidad de expansión a grupos criminales que anteriormente actuaban de manera aislada.
Pou afirmó que el fenómeno de la criminalidad no puede analizarse únicamente desde la perspectiva policial, sino también a partir de factores sociales, económicos y culturales que, a su juicio, contribuyen a reproducir determinados patrones de conducta.
Al abordar el debate sobre los denominados intercambios de disparos entre delincuentes y agentes del orden, Pou sostuvo que el Estado debe preservar la legitimidad de sus actuaciones y actuar siempre dentro del marco de la ley.
Manifestó que la finalidad de la Policía no debe ser la eliminación física de los infractores, sino su captura y sometimiento a la justicia utilizando la fuerza estrictamente necesaria y proporcional en cada caso.
También planteó la necesidad de que cada actuación de esa naturaleza esté acompañada de investigaciones y procedimientos que permitan esclarecer las circunstancias de los hechos.








