San Juan (Puerto Rico).- Miles de ancianos en Puerto Rico sufren maltrato diariamente en los centros de salud públicos y privados a los que acuden para recibir asistencia médica y citas para dar seguimiento a sus condiciones de salud, por las extensas horas de espera en ser atendidos por los diversos especialistas
Según narraron perjudicados al periódico digital Precisión (https://precision.com.do), en algunos casos, personas con más de 70 y 80 años de edad han tenido que esperar dos, tres, cuatro y hasta cinco horas para recibir atención de parte de los galenos.
Varios envejecientes sostienen que esto se da frecuentemente a pesar de que llegan a las oficinas médicas con sus citas programadas para determinada, las cuales no se cumplen. Primero realizan el proceso del registro, luego deben esperar ser llamados por personal de la oficina para reconfirmar el plan médico que poseen y el alcance de las coberturas.
Luego de esto viene otra larga espera en oficinas, en algunas de ellas, ni siquiera hay disponibles asientos para los pacientes.
Expresaron que cuando llega el momento para ser atendidos, la secretaria del médico llama al paciente, que pasa a un cubículo u oficina donde debe esperar al especialista, que va de cubículo en cubículo atendiendo a «sus clientes»
«Ya los médicos no son como antes, profesionales por vocación, ahora prima el interés económico, mientras más pacientes o clientes ven a diario, más aumentan sus ingresos, y lo peor es que casi nunca interactúan durante la visita. ¿Cómo se siente?-
El mismo caso se da en las salas de emergencia en los distintos hospitales puertorriqueños.
«Si comparamos la atención al paciente con centros de salud en Estados Unidos, es un abismo. Allá te citan a las 10:00, 11:00 o 1:00 de la tarde y no tienes que esperar ni diez minutos para ser atendido cuando llega turno», narró uno de los afectados.
Otro de los pacientes, que prefirió mantener su nombre en el anonimato, mencionó que la escasez de especialistas «es horrible. Llamas para citas y ya no están en el grupo o se han retirado o se han ido para Estados Unidos. O fallecidos como me pasó una vez. Si consigues citas es para dentro de varios meses».
«La burocracia e ineficiencia para activar un doctor en el sistema de Salud de Puerto Rico. Sé de una doctora que trabajó como médico en Puerto Rico, se fue hace unos años a Rhode Island y regresó por asuntos familiares y resometió para que le activaran la licencia médica en Puerto Rico. Lleva varios meses esperando para que le emitan la licencia nuevamente. No ha podido trabajar desde entonces», agregó.
Sostuvo que «los sistemas de turno no son ningún sistema de turno, son citas para el día, por llamadas telefónicas que las secretarias apuntan en papel. Ya nadie quiere dar citas por horas, es por turnos, hay que llegar de madrugada para que te atiendan por la mañana con suerte».
«Y toda esa situación afecta al núcleo familiar. El cuidador, en caso de una persona muy mayor, no puede tener un empleo regular, digamos de 8 a 5, por los tiempos de espera en las oficinas. Tiene que trabajar remoto o flexible en lo que aparezca (ó gig Jobs) porque no tiene alternativas. Y la cosa no pinta que mejore. La población sigue decreciendo, cada vez hay menos personas, por lo tanto, menos personal médico, de enfermería y relacionados. No importa lo que haga el gobierno, mientras no cambie la tasa de natalidad, no mejorará», manifestó.
Muchos adultos mayores en Puerto Rico acuden a las citas médicas acompañados de hijas (os), hermanos (as), cuidadores e incluso hasta con sus nietos.
Para colmo, en la mayoría de los centros a los que asisten no cuentan con suficiente disponibilidad de asientos y en algunos casos pequeños espacios que obligan a permanecer fuera de las oficinas médicas.







