Anthony Castrovince
MILWAUKEE — La llaman la Tierra Buena, un lugar lleno de desconocidos amables y gente de carácter tranquilo.
Pero vaya que puede volverse hostil en un abrir y cerrar de ojos si vienes aquí con la intención de vencer a sus Cerveceros.
Los campeones de la Liga Nacional no necesitaron imponerse a fuerza de poder ni aplastar a los Rays de Tampa Bay en estos primeros dos juegos de la Serie Mundial en el American Family Field. Los Cerveceros simplemente atormentaron a sus visitantes con aquella inusual doble matanza que puso fin al primer encuentro, para luego protagonizar una remontada electrizante y demoledora en una victoria por 5-4 en el Juego 2 la noche del sábado.
Después de recuperarse de una desventaja de 4-0 por segunda ronda consecutiva de esta postemporada, gracias en parte a un jonrón de Sal Frelick que empató el encuentro en el sexto inning y un sencillo impulsor hacia la banda contraria del novato Cooper Pratt que les dio la ventaja en el séptimo, los Cerveceros tienen ahora una cómoda ventaja de 2-0 en esta serie al mejor de siete juegos.
Se trata de una ventaja que, en las 55 ocasiones anteriores en las que un equipo se colocó en la misma posición en el Clásico de Otoño, terminó convirtiéndose en un campeonato el 80.7% de las veces.
Las matemáticas, el impulso anímico y, durante estas dos noches electrizantes bajo el techo del imponente estadio de los Cerveceros, el estruendo de la afición han estado del lado de Milwaukee hasta ahora. La Serie Mundial se trasladará a San Petersburgo, donde habrá muchos menos seguidores de los Cerveceros. Pero hasta el momento, este enfrentamiento se ha caracterizado por la evidente confianza con la que juega Milwaukee y los demasiados errores que han cometido los Rays.
Y resulta curioso, porque los Rays llegaron al Juego 2 con su as y sus mejores relevistas descansados y listos para lanzar. Luego salieron con los bates encendidos y fabricaron un racimo de cuatro carreras en el primer inning, recordándonos rápidamente que nada puede darse por sentado en una Serie Mundial entre dos equipos de estilos tan similares.
Sin embargo, una vez más, la Tierra Buena puede convertirse en las «Tierras Malas», como las llama Bruce Springsteen, el ídolo del manager de Milwaukee, Pat Murphy, para cualquiera que intente interponerse en el camino de este equipo hacia el primer campeonato de su historia.
Anthony Castrovince es reportero de MLB.com desde el 2004.
https://www.mlb.com/es/news/cerveceros-ganan-el-juego-2-de-la-serie-mundial-del-2026






