miércoles, septiembre 2, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

A los profesores dominicanos

Redacción por Redacción
30 de junio de 2026
en Opiniones
Tiempo de lectura: 3 minutos de lectura
La Nación que se piensa a sí misma, se salva a sí misma
FacebookTwitterWhatsappTelegram

Por Milton Olivo

En el municipio más grande de Centroamérica y el Caribe, Santo Domingo Este, La Costa del Faro, una ciudad rodeada por el Rio Ozama y el Rio Isabela al norte, y el Mar Caribe al sur, vivía un maestro llamado Don Emilio.

No era un maestro común. Para él, enseñar era mucho más que impartir lecciones o corregir tareas; era una misión sagrada, un acto de amor y esperanza. Cada día, con la luz del sol apenas asomada, Don Emilio preparaba su salón, un espacio donde las letras, los números y las historias se entrelazaban con sueños y enseñanzas de vida.

Don Emilio veía a sus alumnos como semillas únicas que necesitaban cuidado y atención para crecer. No le importaba cuánto tiempo le tomaba enseñarles algo que pareciera simple para él; para ellos era un nuevo mundo por descubrir. Así, con paciencia infinita, sembraba en cada niño no solo conocimientos, sino también valores, confianza y curiosidad.

Un día, mientras los niños terminaban sus tareas, Mateo, uno de los alumnos más inquietos, se acercó a Don Emilio y le preguntó con sinceridad:
— Maestro, a veces las tareas son difíciles y muchas. ¿Por qué nos haces pasar por eso? ¿No podríamos aprender de otra manera más fácil?

Don Emilio lo miró con ojos llenos de comprensión y le respondió:
— Mateo, las tareas son como pequeñas luces que encendemos una a una en nuestra mente. A veces, esa luz puede parecer débil o incómoda, pero si seguimos encendiéndola, iluminará lugares que ahora no podemos ni imaginar. Yo no solo te enseño lo que sé hoy, sino que te preparo para un futuro que aún no existe, para un mañana donde serás tú quien tome decisiones importantes.

Mateo reflexionó en silencio y, aunque no comprendió del todo, decidió confiar en su maestro.

Pasaron los años, y Mateo vio cómo las semillas que Don Emilio había plantado en él y en sus compañeros iban fructificando. No solo habían adquirido conocimientos, sino que habían aprendido a pensar, a cuestionar, a respetar, y a soñar con un mundo mejor. Algunos se convirtieron en agricultores que cuidaban la tierra con amor, otros en médicos que sanaban con manos sabias, artistas que pintaban la belleza de su cultura, y líderes que guiaban con respeto y justicia.

Una tarde, cuando Don Emilio ya sentía que su tiempo en las aulas llegaba a su fin, reunió a todos los maestros del pueblo para compartir una reflexión que había sido su motor de vida. Ante el silencio atento de sus colegas dijo:
— Nosotros, maestros, tenemos una responsabilidad inmensa. No solo formamos estudiantes, formamos seres humanos con sueños, valores y la capacidad de transformar su entorno. Somos los guardianes de su futuro, y esa labor no puede tomarse a la ligera. Cada palabra, cada ejemplo, cada gesto cuenta. Nuestro trabajo es sembrar esperanza, para que ellos puedan florecer en un mundo que cambia constantemente.

En ese momento, todos comprendieron la profundidad de su rol. No se trataba solo de enseñar materias escolares, sino de guiar existencias enteras, de encender luces en la oscuridad y de construir los cimientos de un futuro lleno de posibilidades.

Don Emilio cerró sus ojos con una sonrisa, satisfecho de haber cumplido su misión. Sabía que detrás de cada alumno, había una historia que él había ayudado a escribir, una historia que seguiría creciendo mucho después de que él cesara de enseñar.

Y así, en aquel pequeño pueblo entre montañas y ríos, los maestros continuaron sembrando, con la certeza de que, aunque la semilla parece pequeña hoy, el árbol que crecerá cambiará no solo su comunidad, sino el mundo entero. Porque cada maestro es, en esencia, un sembrador de futuro.

milton.olivo@gmail.com

(El autor es escritor y analista geopolítico residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Etiquetas: A los profesores dominicanos
Entrada anterior

Ministerio Público solicita enviar a juicio a acusados por robo de miles de proyectiles de la Policía

Siguiente entrada

Más de 90 países aseguran su presencia en funerales del Líder mártir

Redacción

Redacción

Relacionado...Entradas

La Cesantía Laboral en República Dominicana: Un Derecho en Peligro

Conductores de motocicletas sin control: el desorden que crece y los accidentes también

2 de septiembre de 2026
¿A cuál creemos?

El fenómeno deAlofoke (2 de 2)

2 de septiembre de 2026
Somos más ricos desde 2020

Las premoniciones de Hugo Chávez

2 de septiembre de 2026
La Nación que se piensa a sí misma, se salva a sí misma

Nos estamos haciendo pobres comprando

1 de septiembre de 2026
El Discurso….

Colapso escolar

1 de septiembre de 2026
Siguiente entrada
Más de 90 países aseguran su presencia en funerales del Líder mártir

Más de 90 países aseguran su presencia en funerales del Líder mártir

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Evalúan nominación al PFEI de exjueza Luisa Colom García

Evalúan nominación al PFEI de exjueza Luisa Colom García

20 de junio de 2025

República Dominicana hará levantamiento estadístico de la producción agropecuaria nacional

9 de mayo de 2023

Gobernador Pierluisi participa en Cumbre por los Derechos de los Menores

24 de agosto de 2023

La humanidad está «a un error de cálculo de la aniquilación nuclear», advierte el jefe de la ONU

2 de agosto de 2022
El huracán Beryl se intensifica a un ritmo explosivo, batiendo récords y amenazando el Caribe

El huracán Beryl se intensifica a un ritmo explosivo, batiendo récords y amenazando el Caribe

2 de julio de 2024
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus