martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

Equilibrio Social

Manuel Hernández Villeta por Manuel Hernández Villeta
1 de noviembre de 2023
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
FacebookTwitterWhatsappTelegram

A Pleno Sol

Sin equilibrio social, no puede haber desarrollo. Tiene que darse una armonía entre las diferentes capas sociales. No es caer en el ámbito de los teóricos de la generación perdida de valorar clases, sub-clases, proletarios, obreros y chiriperos.

El problema de hoy tiene un nombre: la subsistencia. En los países del tercer mundo crece el hambre y la miseria, mientras se avanza con pasos de gigante hacia la industrialización, el desarrollo económico, y la edificación de un capital sólido.

En los países desarrollados, incluyendo a las naciones que se pueden considerar superpotencias, junto al surgimiento de tecnología de punta, la inteligencia artificial y la robotización, aumenta el desempleo y los tugurios, donde la miseria es la ley.

Claro está que la solución al hambre, la miseria y la exclusión no es el desarrollo globalizado, sino cómo se reparten las riquezas. Las estadísticas engañan cuando hablan de progreso, y quieren globalizar a todo el mundo en esos cuadros analíticos.

Con el mayor desarrollo de la tecnología, el mundo hoy está al borde de crisis humanitaria y el colapso de sistemas que diez años atrás parecían ser sólidos. Hay polos económicos que están buscando su espacio, y otros que comienzan a preparar sus tumbas.

El poder mundial está ahora mismo en manos de China, Rusia y los Estados Unidos. Para ser una superpotencia, hay que tener recursos económicos ilimitados, caer en las guerras permanentes, abrir nuevos mercados, y esperar confrontaciones que se darán a su debido tiempo.

En toda guerra está el importante impulso económico. Las guerras no se dan por buenas intenciones, no ocurren por malquerencias, no es por un desplante de un dirigente mundial, ni siquiera por un acto de terrorismo estremecedor.

La confrontación militar es signada por la lucha por el poder económico. La recomposición del mundo lleva hoy a guerras que se podrían haber evitado, como la de Rusia y Ucrania, e Israel y los palestinos. En un día en una guerra, se invierten y se pierden millones de dólares.

Lejos de ese derroche bélico, para mantener la hegemonía económica de las grandes potencias, los dominicanos lo que tenemos es que mantener una política de equilibrio, poniendo frente a la miseria espantosa, al tiempo que se aúpa el desarrollo.

El liderazgo político nacional tiene que buscar el equilibrio social y económico. Es la única garantía de que se podrá vivir en paz y que cada cual, desde el lugar que le corresponde, podrá ofrecer su colaboración al desarrollo y el progreso. Cuando a las sociedades se les cierra la participación equilibrada, se aviva un volcán que puede erosionar en cualquier momento. !Ay!, se me acabó la tinta.

manuel25f@yahoo.com

(El autor es periodista residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Etiquetas: Equilibrio Social
Entrada anterior

ONAMET mantiene ocho provincias en alerta y aviso meteorológico

Siguiente entrada

Equilibrio en el Constitucional

Manuel Hernández Villeta

Manuel Hernández Villeta

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada

Equilibrio en el Constitucional

Comentarios sobre post

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Yonder pasa a Padres en canje con Bravos

12 de agosto de 2020
George Alexander Nader asegura que Miches, rumbo a una realidad cautivará en FITUR

George Alexander Nader asegura que Miches, rumbo a una realidad cautivará en FITUR

18 de enero de 2024

Decretan toque de queda para frenar Covid-19 en El Paso, EE.UU.

26 de octubre de 2020

David Collado asume el ministerio de Turismo

17 de agosto de 2020

Goya Foods distribuirá Café Santo Domingo en los Estados Unidos

3 de agosto de 2021
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus