martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

Los partidos y los cambios

Manuel Hernández Villeta por Manuel Hernández Villeta
8 de marzo de 2021
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
FacebookTwitterWhatsappTelegram

A Pleno Sol

La democracia no puede subsistir, donde las instituciones son de gelatina, y se mueven al capricho de los más poderosos. Para que se fortalezca la democracia, es necesario que existan partidos y grupos sociales con la fortaleza de plantear los cambios que son necesarios en una sociedad congelada.

Sin partidos y movimientos políticos que defiendan intereses populares, y no sean una maquinaria para ganar elecciones y conseguir empleos, no puede pensarse que se va a fortalecer la democracia. Los partidos tienen que renovarse, cambiar, entrar al siglo 21, para pensar que pueden llevar a cabo transformaciones.

Los partidos políticos dominicanos siempre han echado a un lado los principios de participación democrática, para dar paso a las ideas personalistas de sus líderes. En la época de los tres grandes caudillos los partidos se movían en base a su personalismo.

Impulsando buenas o malas ideas, el caudillo ensombrece la marcha de los partidos, porque no permite el normal desarrollo de la participación equitativa en sus filas. El dedo fue ayer, es hoy, y podría seguir siendo mañana, la acción con la cual los dirigentes escogen a sus favoritos.

Pero es necesario cambiar. Nadie puede sustituir a los partidos políticos para encausar la maquinaria del Estado. El partido es el que tiene fuerza unitaria para aglutinar al frente de masas que es su sangre y corazón. La lucha de tendencias, no es más que el ventarrón de los distintos sectores que se unifican en un partido.

Como la familia es el núcleo central de la sociedad, los partidos son necesarios para hacer los cambios sociales. No importa el nombre que se le ponga, ni los estatutos que tengan. La misión de un movimiento de masas es la toma del poder y hacer las necesarias transformaciones.

Como la sociedad va cambiando lentamente, también los `partidos tienen que experimentar esos cambios. Estar anquilosados en el pasado les da beneficios, para seguir siendo simples maquinarias electorales para ofertar puestos electivos y cargos en el gobierno.

Tiene ahora que surgir una nueva generación de políticos, con nueva visión, con nuevas obligaciones y con pensamiento renovado. Los llamados viejos robles deben ser llevados a la jubilación, y dar paso a la necesaria renovación.

Pero esos cambios no llegaran en forma espontánea. Los primeros que se oponen a los mismos son los jóvenes, porque prefieren ser señalados de dedo, que ponerse a trabajar en un proyecto a futuro. Solo la marcha inexorable de las variantes generacionales y sociales, sacará a flote los cambios necesarios y vitales que reclama la sociedad dominicana. ¡Ay!, se me acabó la tinta.

manuel25f@yahoo.com

(El autor es periodista residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Etiquetas: cambiosPartidos
Entrada anterior

Reporta siete muertes por COVID-19 y 279 nuevos casos de SARS-CoV-2

Siguiente entrada

MAS gana seis gobernaciones en Bolivia y se disputará otras dos

Manuel Hernández Villeta

Manuel Hernández Villeta

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada

MAS gana seis gobernaciones en Bolivia y se disputará otras dos

Comentarios sobre post

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

CAPGEFI capacitó a 35 mil servidores estatales entre 2018 al 2019

27 de julio de 2020

ONAMET: Huracán Lee no tendrá incidencia directa en territorio dominicano

11 de septiembre de 2023

Banreservas inaugura en NY exposición “El arte en la cabeza”

20 de septiembre de 2023
Continuarán las lluvias en varias provincias del país

Continuarán las lluvias en varias provincias del país

19 de diciembre de 2024

Pável Isa Contreras asegura República Dominicana cerrará el año con crecimiento económico

8 de octubre de 2022
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus