San Juan (Puerto Rico).- El director de la División de Permisos de la Oficina de Cumplimiento del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Pedro Guevara, indujo a error a la comisión del Senado que investiga la expansión del vertedero de Carolina, a un área especialmente protegida, advirtió Luis Rivera Ortiz, presidente de Hacienda Campo Rico y la Caribbean Golf Academy.
Rivera Ortiz exigió al secretario del DRNA, Waldemar Quiles, que intervenga de inmediato ante las impresiones del funcionario en las más recientes vistas de la Comisión de Agricultura, Turismo y Recursos del Senado, porque indujeron a error a los senadores sobre las protecciones legales que tiene el terreno donde el Municipio de Carolina y el operador del relleno sanitario, Landfill Gas Technologies, se han expandido y sobre la cantidad de cuerdas contaminadas.
Señaló que «sin presentar un mínimo de evidencia, el director de Permisos del DRNA dijo que el Municipio solamente han impactado cinco cuerdas de la Zona de Amortiguamiento con la expansión del vertedero y, aunque admitió el alto valor ecológico del lugar, alegó incorrectamente que esas tierras ya habían perdido su valor porque alegadamente fueron impactadas previamente por la actividad de una cantera».
«La verdad es que las acciones del Municipio y su operador han afectado casi 17 cuerdas de terreno de alto valor ecológico, que allí nunca ha habido una cantera y que la totalidad de las 35 cuerdas de la Zona de Amortiguamiento siguen siendo un área protegida por varias leyes y reglamentos que no han sido derogados y que fueron aprobados antes de que se autorizara la construcción de la Celda C. Además, la zona fue designada por el propio Municipio que las impactó para propósitos de conservación precisamente por su valor ecológico», expresó al sostener que el secretario del DRNA tiene un deber ministerial en atender este asunto.
Rivera Ortiz indicó que «es inverosímil que un funcionario de su agencia, que se supone está para defender los recursos naturales, en todo el proceso administrativo y legislativo lo que ha estado haciendo es cargar al Municipio para justificar una acción ilegal que afecta terreno cárstico, potencialmente aguas subterráneas, cuevas y cavernas y recursos de valor arqueológico».
Sostuvo que en la pasada vista del 2 de junio, Guevara llegó a contradecirse porque (según consta en la transcripción de la vista) dijo que el impacto había sido a cinco cuerdas y, en otros momentos, alegaba que el Municipio se ha mantenido operando dentro de la huella permitida.
«Cuestiono cómo se puede otorgar un permiso al vertedero cuando el propio DRNA admite a preguntas de los senadores que nunca han hecho una mensura para corroborar que el Municipio y su operador no se hayan extendido más allá de la huella, como en efecto ha pasado. El director de Permisos alegó que han usado fotos aéreas para corroborarlo, pero esas fotos nunca las han enseñado. Más grave aún, nunca se presentó al DRNA un plano con los puntos o coordenadas de la huella o expansión del vertedero (Celda C)», manifestó Rivera Ortiz.
El presidente de Hacienda Campo Rico expuso que además, el propio Municipio y su operador, a través de su agrimensor, «han admitido que invadieron nuestros terrenos. Aquí se han contaminado 17 cuerdas dentro de esa Zona de Amortiguamiento por la expansión del vertedero».









