Las elecciones de autoridades en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, realizadas el miércoles 17, trajeron pocas sorpresas. La escogencia del doctor Jorge Asjana para rector era esperada. Con él fue seleccionada la doctora Rosel Fernández para la Vicerrectoría Docente. Las otras vicerrectorías irán a segunda vuelta el dos de julio.
La UASD es dirigida fundamentalmente por el Consejo Universitario, que preside el rector e integran los vicerrectores y decanos junto a representaciones de profesores, estudiantes y servidores administrativos. Seis de las nueve facultades eligieron sus decanos y en otras se precisa votar de nuevo.
Todo ha ocurrido en el mejor clima de paz y democracia. Sin embargo, en el “Pequeño universo de la Facultad de Humanidades” está por ocurrir una desviación del espíritu democrático uasdiano. Una candidata, la maestra Ana Jacqueline Ureña, frente a tres pesos pesados de esa unidad académica, obtuvo el 46 por ciento de los votos.
Los demás consiguieron 16.9, 17.8 y 18.04. Ellos habían suscrito un acuerdo: quien obtuviera la mayor votación sería apoyado por los otros para enfrentar a la que lucía favorita. Esa suerte recayó en el maestro Eulogio Silverio. Presumo que su sentido deontológico le impide sentirse cómodo en ese papel.
Angelina Sosa Lovera, maestra de la escuela de Psicología, a partir de los datos oficiales, ha realizado un análisis que ilustra objetivamente la situación. Me permito compartir algunos párrafos de su artículo:
“Los resultados de las elecciones para el Decanato de la Facultad de Humanidades reflejan una tendencia clara y contundente en la preferencia del electorado. De un total de 449 votos emitidos, la maestra Ana Jacqueline Ureña obtuvo 205 votos, equivalentes al 46 % del total, posicionándose como la candidata más respaldada por la comunidad académica”.
“El análisis comparativo evidencia una diferencia significativa respecto a los demás candidatos. El segundo lugar alcanzó 81 votos (18 %), mientras que los otros aspirantes obtuvieron 80 votos (18 %) y 76 votos (17 %), respectivamente”.
“Esto significa que Ana Jacqueline Ureña obtuvo más votos que cualquiera de sus competidores individuales y concentró casi la mitad de la voluntad expresada en las urnas”.
En la segunda vuelta, prevista para el próximo jueves, en lo que a Humanidades respecta, será más fácil ofrecer apoyo al candidato minorista que para este recibirlo. El filósofo Silverio debe advertir que del pacto entre los tres candidatos, lo prudente es ignorarlo. Lo elegante es que sea Silverio quien decline. Aún es tiempo.
rafaelperaltar@gmail.com
(El autor es periodista y escritor residente en Santo Domingo, República Dominicana).







