No soy -ni busco ser- experto en inteligencia artificial, solo observo el entusiasmo de algunas personas con tan “maravilloso” descubrimiento. Hablan de esto como un descubrimiento. Lo que preocupa no es el uso de este recurso aplicado a las ciencias médicas, la reparación de automóviles o la agricultura.
Creo que influye en la gente para restarle tiempo de estudio, pues la IA se ha tornado un juguete de adultos. No sirve para leer, pero sí para que la persona juegue, por ejemplo, a ser escritor pidiéndole textos que esa aplicación le reporta en breve tiempo. Quien se vale de esta técnica puede resultar un escritor artificial.
La IA está influyendo en aspirantes a escritores e incluso en escritores con formación, todos los cuales podrían terminar siendo seudoescritores. A mí me parece que esta herramienta debe ser muy útil en prácticas como la estadística o la robótica, pero en la creación de obras literarias conducirá a la desvergüenza.
Los escritores deben crear a partir de experiencias y sus visiones de la realidad combinadas con las aportaciones de la imaginación y aliñadas con un adecuado uso del idioma. La IA es buena aliada en la confección de libros técnicos y científicos, pero no para obras de creación literaria. No es ético ni meritorio.
En ciencias sociales puede ser un auxiliar de investigación, pero desde ya se está empleando de modo que falsifica información. He visto y oído videos que abordan hechos históricos y el texto se corresponde en gran medida con la verdad, pero las imágenes de los individuos involucrados no son reales.
La obra literaria que se fundamenta en relatar hechos (novela, cuento, teatro) induce a su autor a consultar fuentes históricas o de otra índole para fortalecer determinada parte del argumento, ahora bien, lo que no puede ser, lo que no se puede admitir es que el escritor recurra a una ayuda extraña para componer su obra.
El año pasado se armó un escándalo en Japón porque una escritora -Rie Kudan- después de ganar un premio de novela declaró que la obra fue producida mediante IA. Ganadora del premio Akutagawa, el más prestigioso de Japón, confesó que cerca de un 5% de su novela había sido escrita con el ChatGPT.
La inteligencia natural será siempre superior. Precisamente, la inteligencia humana ha alcanzado el logro de perfeccionarse a través de recursos tecnológicos que permiten multiplicar el esfuerzo humano para realizar un trabajo que apruebe servir con mayor eficacia en la creación de bienes y servicios para los seres humanos.
rafaelperaltar@gmail.com
(El autor es periodista y escritor residente en Santo Domingo, República Dominicana).







