San Juan (Puerto Rico).- La Cámara de Representantes aprobó un paquete de medidas fiscales que allanarán el camino para que el gobierno cumpla con su disciplina financiera luego de la salida del país de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), declaró este jueves, Eddie Charbonier Chinea, presidente de la Comisión de Hacienda y Presupuesto del cuerpo legislativo.
Con el Proyecto de la Cámara 1261, el gobierno procura crear un Fondo de Reserva para la Estabilización Presupuestaria, como un mecanismo estratégico destinado a fortalecer su capacidad para enfrentar desafíos económicos futuros y un manejo adecuado de las finanzas públicas.
Mientras tanto, el Proyecto de la Cámara 1262 persigue delegar en la Oficina de Gerencia y Presupuesto (OGP) la creación y administración de un Fondo de Proyectos de Capital Público que estará separado del gasto operacional recurrente.
Ambas piezas son del presidente de la Cámara, Carlos “Johnny” Méndez Núñez, junto a la delegación del gubernamental Partido Nuevo Progresista (PNP). La primera corresponde al Proyecto de Administración A-115 y la segunda A- 116.
“Estas son las dos primeras de lo que vendrá más adelante en cuanto a transparencia, eficiencia fiscal y responsabilidad fiscal, que es importante para Puerto Rico. Y por eso es por lo que las vamos a ver antes de aprobar el presupuesto de Puerto Rico, que lo estaremos aprobando la próxima semana”, adelantó Charbonier Chinea al presentar ambas legislaciones al pleno.
Comentó que la existencia del Fondo de Reserva para la Estabilización Presupuestaria contribuirá a restaurar la credibilidad del gobierno ante inversionistas y acreedores, sentando las bases para un eventual retorno a los mercados de capital “en condiciones más favorables cuando sea necesario”.
En cuanto al Fondo de Proyectos de Capital Público, explicó que esta herramienta servirá como un marco estructural de gobernanza para el gasto de inversión pública.
Según el legislador, el proyecto incorpora las recomendaciones de la Asociación de Oficiales de Finanzas del Gobierno (GFOA, en inglés), al requerir presupuestos por proyecto, planificación multianual, análisis de costos y métricas de ejecución.
“La separación entre gasto operacional y gasto de capital permitirá tomar decisiones más responsables, evitar competencia desordenada por recursos y reducir riesgos asociados a proyectos inconclusos o fiscalmente inviables”, subrayó Charbonier Chinea.






