San Juan (Puerto Rico).- La Cámara de Representantes avaló el Proyecto del Senado 717, que enmienda el “Código Electoral de Puerto Rico de 2020” para lograr más eficiencia y confiablidad en el sistema electoral de cara a los próximos comicios electorales.
La pieza, que recibió 34 votos a favor y 17 en contra, recoge la experiencia acumulada desde la implementación de la ley, así como los retos enfrentados durante procesos electorales recientes, para atemperarla a las realidades prácticas, fortaleciendo así los controles institucionales y la participación electoral de forma inclusiva y equitativa.
En su turno de debate, el presidente cameral, el representante Carlos “Johnny” Méndez Núñez, manifestó que “las enmiendas que nosotros hemos trabajado son enmiendas que van dirigidas a fortalecer a la figura del elector, no a los partidos políticos”.
Méndez Núñez puntualizó que estas mejoras a la Ley Electoral, “molestan a algunos, porque quisieran tener todavía la potestad y posiciones en la Comisión Estatal de Elecciones, para seguir con un mantengo político de sus afiliados en lugar de darle más poder al elector para que pueda ejercer su derecho al voto”.
Mientras, el representante Héctor Ferrer Santiago, criticó el hecho de la celeridad en la aprobación del proyecto, sin que mediara el consenso de los partidos políticos, “obviando la tradición histórica de Puerto Rico de que los partidos políticos se puedan sentar en la mesa, llevar a cabo un diálogo, llegar a unos acuerdos para que cuando llegue cada noviembre, cada cuatro años, la pureza del proceso, de los resultados brinde la confianza a todos los puertorriqueños del gobierno que han elegido”.
El representante Denis Márquez Lebrón se unió a los argumentos al afirmar que “no es que haya una exactitud en las ideas, sino en una discusión abierta en la búsqueda de la posibilidad de llegar a acuerdos; es lo que reclama el país y era lo que históricamente había, hasta que el Partido Popular empezó a romperlo con las aprobaciones de aquellas leyes a principios de este siglo, en el que se empezó a enmendar unilateralmente la ley electoral y que se ha convertido en una regla”.
Enfatizó que “se debe garantizar el derecho de los que no tienen partidos políticos que siguen creciendo en Puerto Rico que se manifiestan a través del voto mixto, el voto por candidatura, que eso hay que tenerlo siempre presente en todo este proceso”.
En tanto, la representante Lisie Burgos Muñiz, arguyó que “las enmiendas aquí presentadas, no reflejan el sentir y la realidad diversa que compone nuestro andamiaje electoral; desde sus inicios este código electoral fue aprobado a la prisa y es el elector y los partidos de minoría, los que han expresado su desconfianza en el proceso”.
Entre los aspectos que se atienden en la pieza está establecer reglas más claras y uniformes para el cierre del registro electoral-que será 50 días antes de la elección general- ampliar y reglamentar con mayor precisión el acceso al voto adelantado y ausente, así como clarificar los procesos para la notificación de resultados electorales, de forma que se garantice su validez sin entorpecer la divulgación pública.






