martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

Configurando una población de ciegos

Manuel Vólquez por Manuel Vólquez
20 de octubre de 2024
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
¿Quién asesinó a Paula?
FacebookTwitterWhatsappTelegram

Recientemente, visité un consultorio de oftalmólogos para un análisis rutinario de la visión en virtud de que estoy viendo borroso del ojo izquierdo. Me diagnosticaron catarata. Los médicos me indicaron dos estudios y no descartan la posibilidad de hacerme una cirugía con rayo láser en ambos ojos a un costo de 80 mil pesos cada lado.

Mientras esperaba ser atendido, observé que había muchos pacientes en busca de esa asistencia facultativa, sobre todo adultos de edad avanzada. Llamó mi atención la presencia de varios niños y adolescentes llevados allí con problema en la visión.

La vena periodística me llevó a averiguar con mi doctora lo que estaba ocurriendo. Pregunté: ¿Por qué tantas personas padecen esa patología y por qué hay tantos menores impactados?

Entendí perfectamente su explicación en el caso de los adultos mayores y en cuanto a los niños, en parte, atribuyó el fenómeno a los celulares y las Tabletas.

Al salir de la consulta presencié a un niño de unos 4 años de edad manipulando una Tableta. Se divertía con unos juegos virtuales infantiles, de esos que enajenan el cerebro, mientras la madre veía las redes sociales con un celular.

Es una situación que preocupa y no se está prestando atención. Esa tecnología se está tragando el cerebro de las personas en todo el mundo al extremo de que está arrebatando el arte de razonar y de dialogar en familia.

He leído varios estudios científicos que alertan sobre la incidencia de la miopía en los menores por el intenso uso de aparatos tecnológicos sin control de los padres, especialmente por la cercanía de estos dispositivos con el rostro.

Las estadísticas mundiales reflejan que la población infantil afectada por Ambliopía (conocida como ojo vago o perezoso) es de entre el 1% y el 6% de los niños y hasta el 5.49% en el caso de los adultos.

Según datos del Instituto Contra la Ceguera por Glaucoma (Incocegla), en la República Dominicana las estadísticas de pacientes atendidos en lo que va del 2024 reflejan una población de 158,400 pacientes, detectándose la prevalencia general de ambliopía de 0.5%, con un rango de edad con mayor incidencia ha sido de 0 a 8 años, correspondiente a un 2.2% de la población consultada.

Es una enfermedad visual común en la infancia, que se produce cuando la visión en uno o ambos ojos no se desarrolla correctamente.

Se impone implementar una campaña nacional y permanente para proteger a la población contra la ceguera. Esa faena implica concienciar a los padres de familia o tutores respecto a la responsabilidad de asumir el control de esos dispositivos en manos de los hijos.

De seguir esas cosas, en un futuro no muy lejano tendremos una población de ciegos.

mvolquez@gmail.com

(El autor es periodista residente en Santo Domingo, República Dominicana).

Etiquetas: Configurando una población de ciegos
Entrada anterior

Gobernador declara un día de duelo por deceso de veterano condecorado en la guerra de Vietnam

Siguiente entrada

El épico turno de Soto que decidió todo, pitcheo por pitcheo

Manuel Vólquez

Manuel Vólquez

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada
El épico turno de Soto que decidió todo, pitcheo por pitcheo

El épico turno de Soto que decidió todo, pitcheo por pitcheo

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Grupo de rock Independiente 81 estrena «Llévame a casa»

Grupo de rock Independiente 81 estrena «Llévame a casa»

9 de julio de 2024

Arden coches policiales en Jalisco durante una protesta por Alejandro Giovanni

5 de junio de 2020

Policía arresta hombre por asalto a tienda de celulares en Bonao

17 de noviembre de 2021

Centroamérica espera cooperación “sin presión” en política migratoria de Biden

29 de enero de 2021

Trabajadores aduaneros de Haití realizan paro en rechazo a secuestro de ejecutivo

1 de junio de 2022
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus