martes, julio 14, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Advertisement
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Precision
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
    • Puerto Rico
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
    • Salud
    • Tecnología
  • Económicas
  • Deportes
    • Atletismo
    • Básquetbol
    • Béisbol
    • Boxeo
    • Fútbol
    • Otros
  • Revista
    • Cultura
    • Espectáculos
  • Opiniones
Sin resultados
Ver todos los resultados
Precision
Sin resultados
Ver todos los resultados
Portada Opiniones

Si Omar gana, ganó, si Omar pierde, ganó

Redacción por Redacción
5 de mayo de 2024
en Opiniones
Tiempo de lectura: 2 minutos de lectura
Historia que se repite, los que no toman consejo, caso Cuba
FacebookTwitterWhatsappTelegram

Por Fernando Buitrago

La competencia electoral ha permitido a Omar Fernández catapultarse, dejando a la mezquindad y la mediocridad la única opción de vincularlo con su padre.

Es claro, sí, que su padre permitió abrir el camino para que un día la República Dominicana comience su camino al desarrollo, que dejó abiertas las ventanas a la corrupción y la impunidad, que la corrupción llegó además, quien sabe, a las puertas de su despacho, que perdió la oportunidad de librar la Liberación prometida y durante sus períodos, si bien es cierto que se incrementó la cantidad de 4×4 y carreteras que simulan desarrollo, es cierto además que se inundó el país de motochonchos, presos del no avance, jóvenes que no pudieron entender qué es progresar.

Pero este mea culpa pendiente de Leonel no tiene por qué asumirlos su hijo que, claro, por haber nacido en el «ejercicio del poder familiar» seguro, pasó 0 trabajos para educarse y ahora le toca «bajar al mundo real» que dista mucho de ser un New York chiquito.

Para competir contra Omar, los mismos desorientados socavaron la figura de quien sí, seguro, le habría dado trabajo derrotar pero igual, la mezquindad y la mediocridad de saberle «presidenciable» se empeñó en troncharle su camino e igual, lo impulsaron a nivel nacional.

Omar ya ganó, han tenido que empeñar el poder absoluto para vender un ente invendible que cada vez es visto como atraso y oportunista, un trago difícil para el presidente Luis Abinader de quien seguro, él no era el candidato.

El contexto ha permitido lanzar a Omar, quien tuvo incluso, un pobre desempeño como diputado, hasta el punto que a la hora de abandonar su curul nadie lo extrañará, sin embargo, el contexto político, los errores de la oposición, la incertidumbre y la venta de que el poder absoluto van a por el diputado e hijo del ex-presidente, le ha servido para vender un perfil que de otra forma, habría sido muy costoso vender.

Ya Omar ganó, independientemente de quién ocupe el puesto de senador a partir de las próximas elecciones.

@Fdo_Buitrago

(El autor reside en Santo Domingo, República Dominicana).

Entrada anterior

El senador ideal para Elías Piña

Siguiente entrada

Policía arresta hombre acusado de doble homicidio y de herir a un tercero

Redacción

Redacción

Relacionado...Entradas

Mi carro Frankenstein Por Edwin DeLaCruz Hay experiencias que, aunque en su momento duelen, terminan convirtiéndose en las mejores lecciones de vida. La mía tuvo como protagonista un automóvil al que, con una mezcla de humor y resignación, bauticé como **mi carro Frankenstein**. Lo llamaba así porque parecía ensamblado con piezas de diferentes vehículos. No era precisamente un automóvil que despertara admiración. Sin embargo, llegó a mis manos en el momento en que más lo necesitaba. Después de la ruptura de mi primer matrimonio perdí mucho más que una relación. También perdí estabilidad económica, el vehículo que utilizaba para trabajar como vendedor y, poco tiempo después, el empleo. De un día para otro tuve que comenzar prácticamente desde cero. Fue entonces cuando mi hermano mayor me ofreció un automóvil viejo que tenía en Santiago. Lo acepté sin pensarlo. No era el carro de mis sueños, pero sí el que me permitiría salir nuevamente a buscar oportunidades. Con ese vehículo recorrí calles, asistí a entrevistas de trabajo y visité empresas con la esperanza de encontrar una nueva oportunidad. Nunca olvidaré una de esas entrevistas. Todo marchaba bien hasta que el entrevistador me preguntó qué vehículo conducía. Al responder con sinceridad, su actitud cambió por completo. Sin preguntar por mi historia ni interesarse por las circunstancias que me habían llevado hasta allí, decidió que aquel automóvil hablaba más de mí que mi experiencia, mi preparación y mis deseos de trabajar. Salí de aquella oficina con una profunda sensación de frustración. Comprendí que muchas personas juzgan la vida de los demás por lo que ven en un instante, sin detenerse a conocer el camino recorrido para llegar hasta ese momento. Tiempo después, un amigo me hizo otro comentario que también me marcó. Al verme en aquel vehículo, me dijo que no entendía cómo podía soportar andar en un carro así después de haber tenido uno mucho mejor. Tal vez no quiso herirme, pero sus palabras confirmaron que vivimos en una sociedad que suele valorar más las apariencias que las circunstancias. Afortunadamente, decidí no quedarme atrapado en esas opiniones. Continué buscando oportunidades, conseguí empleo, volví a ahorrar y, con el paso del tiempo, pude cambiar aquel viejo automóvil por otros en mejores condiciones. Hoy, cuando recuerdo mi carro Frankenstein, ya no siento vergüenza. Siento gratitud. Aquel vehículo, que muchos habrían despreciado, fue el puente que me permitió reconstruir mi vida. Me enseñó que ninguna crisis es permanente y que el verdadero valor de una persona no puede medirse por el automóvil que conduce, la ropa que viste o los bienes que posee. Desde entonces procuro no juzgar a nadie por las apariencias. Detrás de cada rostro, de cada vehículo y de cada realidad hay una historia que desconocemos. Hay batallas silenciosas, pérdidas que no se cuentan y esfuerzos que no siempre son visibles. Todos podemos atravesar momentos difíciles. Lo importante no es el lugar desde donde comenzamos de nuevo, sino la determinación de seguir avanzando. Mi carro Frankenstein nunca fue un símbolo de derrota. Fue el recordatorio de que, aun cuando la vida parece desarmarse en mil pedazos, siempre existe la posibilidad de reconstruirla y volver a ponerse en marcha. edwindelacruzr@gmail.com (El autor es periodista y abogado residente en Santo Domingo).

14 de julio de 2026
¿Quién asesinó a Paula?

Los terremotos más asesinos

14 de julio de 2026
Nicolás Maduro desinstaló WhatsApp: ¿Por qué no hacemos lo mismo?

15,000 becas: 15,000 vidas que pueden cambiar

14 de julio de 2026
Cuando el dinero no sirve para nada

No existe tiempo perdido

14 de julio de 2026

El referéndum: una institución en espera de su materialización democrática

12 de julio de 2026
Siguiente entrada
Policía arresta empleado que planeó asalto en discoteca donde laboraba

Policía arresta hombre acusado de doble homicidio y de herir a un tercero

Publicidad
Publicidad

(+) VISTAS

Banreservas apoyará a la Selección Nacional de Baloncesto

11 de febrero de 2021

Aumentan precios de combustibles excepto el Gas Natural

10 de julio de 2020
Presidente Abinader entrega el techado multiuso del Club La Tribu de Quisqueya

Presidente Abinader entrega el techado multiuso del Club La Tribu de Quisqueya

28 de febrero de 2026

Gobierno inicia este martes una jornada nacional permanente de vacunación contra el Covid-19

29 de junio de 2021

Director de la Reserva Policial buscará mejorar condiciones de pensionados

17 de septiembre de 2020
Publicidad
Precision

Con la información precisa

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Portada
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Medio Ambiente
  • Ciencia
  • Económicas
  • Deportes
  • Revista
  • Opiniones

Copyright © 2013 - 2023 Precisión - Con la información precisa. Todos los derechos reservados. By HPMediaPlus