Michael Wagaman
SAN FRANCISCO — Cuando el dominicano Marcell Ozuna conectó el jonrón número 300 de su carrera, el cañonero de los Piratas ni siquiera se había dado cuenta del hito que había alcanzado.
Una vez que lo asimiló, rápidamente centró su atención en el futuro.
“¡Vamos por 400!”, dijo Ozuna en medio del bullicio del clubhouse de los Piratas luego de su derrota 5-2 ante los Gigantes en el Oracle Park. “Tenemos que alcanzar a Willie”.
Se refiere a Willie, como en Willie “Pops” Stargell, quien posee el récord de la franquicia con 475 jonrones.
Incluso a su mejor ritmo, Ozuna necesitaría al menos ocho temporadas más para siquiera acercarse al récord de Stargell. El quisqueyano tiene cuatro cuadrangulares en su primera temporada con Pittsburgh. La mayor parte de sus jonrones, 148, llegaron durante sus seis campañas con los Bravos. También conectó 96 en cuatro años con los Marlins y 52 en dos con los Cardenales.
Aun así, Ozuna tiene su propio lugar único en los libros de historia.
El cañonero de 35 años es el 167mo jugador en la historia de MLB en alcanzar la cifra de los 300, y es uno de apenas 15 activos en lograrlo. Ozuna es el quinto en hacerlo con el uniforme de los Piratas, uniéndose a Stargell, Andrew McCutchen, Jeromy Burnitz y Ralph Kiner.
“A veces no ves de inmediato la transición del trabajo y las [prácticas de bateo] antes de los juegos, pero creo que estamos empezando a ver eso”, indicó el manager de los Piratas, Don Kelly. “Estamos empezando a verlo darle a la bola con contundencia. Incluso en el hit que dio después, se mantuvo firme y la llevó a los jardines. Es un buen bateador y está entrando en ritmo”.
El número 300 llegó en la parte alta de la segunda entrada contra el zurdo Robbie Ray, quien tiró un slider en cuenta de 1-2, bajito y adentro. Ozuna hizo contacto para enviarla a una distancia proyectada por Statcast de 365 pies hacia el bosque izquierdo.
Según los Piratas, Ozuna es el 15to jugador de la República Dominicana en conectar al menos 300 vuelacercas en las Grandes Ligas.
“Significa mucho. Soy bendecido”, expresó Ozuna, agregando que tiene más confianza en el plato de la que tenía a principios de la temporada. “Cuando le di a la bola, ni siquiera sabía si se iba o no. Ahora mismo estoy viendo mejor la pelota”.








