Santo Domingo (República Dominicana).- El presidente del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), reverendo Feliciano Lacen, el economista Antonio Ciriaco, y el politólogo, Daniel Pou, plantearon la necesidad de que el crecimiento y el bienestar económico del país se refleje en una mejoría en los más necesitados y se produzca un incremento general de salarios.
Entrevistados por el periodista Federico Méndez, en un panel del programa «Esferas de Poder», que se transmite los domingos por RNN Canal 27, manifestaron que lo peligroso del crecimiento económico es que no hay políticas que incentiven la redistribución, lo que a su juicio hace crear más desigualdad social.
El reverendo Feliciano Lacen advirtió que el reto que tiene el Estado dominicano para el venidero 2026 es grande y planteó que el impacto positivo de la economía debe traducirse en bienestar para la familia dominicana, pero muchas veces lo que se está viendo es un impacto negativo, porque la población no está recibiendo los beneficios.
Considera que se debe fortalecer su economía localmente, apoyar la agricultura, a los campesinos y abrirle caminos rurales para que puedan dinamizar el mercado local; y estimó que deben poner en marcha todos los proyectos que se han iniciado, como el Código Procesal Penal, el Código Penal, la ley 4725 de Compras y Contrataciones, la del DNI y la de reforma policial.
«Entonces el reto del Estado dominicano, de sus funcionarios, de sus equipos es que ya todos esos proyectos que se han anunciado del país puedan dar luz y paz a la familia dominicana porque si no se sigue convirtiendo en un poema», resaltó Lacen.
Por su lado, el economista Ciriaco, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), planteó que el crecimiento económico también tiene que traducirse en una mejor escala salarial, porque todavía los sueldos en la República Dominicana son bajos.
El académico observó que la gente percibe el crecimiento cuando mejora su salario y no se puede decir que no ha habido una política en ese sentido, pero en salarios mínimos, que excluye a la clase media y a una cantidad de personas que trabajan en el sector público. Por lo tanto aquí también debe haber un incremento de salario general para que ese impacto del crecimiento todos lo puedan sentir».
Ciriaco vislumbra que el 2026 será un año en términos económicos mejor que el año 2025, al igual que la economía mundial y considera que «la economía norteamericana va a crecer más y eso es una buena noticia para la República Dominicana, que está en una trípode, su principal socio comercial son los Estados Unidos, su segundo socio comercial es China y su segundo mercado de exportación es Haití».
Opinó que este año 2025 posiblemente República Dominicana reciba más de 46 mil millones de dólares por diferentes fuentes de ingresos, pero solamente de inversión extranjera, más de 4 mil 600 millones de dólares y señaló que se trata de un elemento importante que ha caracterizado el año 2025 y eso se puede incluso expandir para el 2026, como también el mismo hecho de que las exportaciones dominicanas hayan tenido un repunte importante por la situación del oro.
Comentó que eso le facilitó ingresos al gobierno por concepto de impuestos a la minería, solamente en los primeros seis meses de 2025, más de 22 mil millones de pesos y las exportaciones se incrementaron en mil millones adicionales.
Sin embargo, dijo que la diáspora dominicana en Estados Unidos ha enviado en su gran mayoría posiblemente casi 11 mil millones de dólares en este año 2025.
En tanto, el politólogo y experto en seguridad ciudadana, Daniel Pou, considera que el 2025 tiene sus luces y sombras, por lo que como el principal reto del presidente Luis Abinader la consolidación de la institucionalidad, la implementación de protocolos inteligentes y flexibles que sean cumplidos.
«Porque República Dominicana no puede despertarse cada seis meses, cada tres meses de una sorpresa donde aspectos que deberían estar resueltos desde hace muchos años no se han podido resolver», subrayó.
Observó que ya fue aprobado el Código Penal, después de tener un Código Napoleónico que se prolongó más allá de sus posibilidades y de sus capacidades de potencializar el hecho justiciable, y en ese sentido, cree que el presidente Abinader ya empezó a dar señales de que esos temas van a ser los primigenios de más relevancia, por lo menos dentro de su agenda del 2026.
«República Dominicana tiene que mantener la cordura, no hay que salir corriendo identificarse con Trump y con los chinos, ni con el de Venezuela, nosotros somos un país libre, independiente y soberano, y vamos a demostrar tener la madurez cuando seamos capaces de entender que en las refriegas que se producen entre las grandes potencias se van a producir muchos desgarramientos», argumentó.
Advierte que el país debe ser neutral de alguna manera porque el Estado representa las simpatías y el rechazo de todos los dominicanos y no puede empezar a hacer gracias a los colosos que se están enfrentando.







