Santo Domingo (República Dominicana).- La tormenta tropical Melissa ha dejando a más de 647,000 personas sin acceso a agua potable en el país.
Las illuvias han afectado 51 acueductos, de los cuales 48 están completamente fuera de servicio, según datos del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa) difundidos por el Centro de Operaciones de Emergencias (COE).
Las autoridades advierten que las precipitaciones continuarán durante las próximas horas, con proyecciones de lluvias intensas hasta el sábado.
“Las proyecciones que tenemos es de muchas precipitaciones esta tarde, mañana y probablemente hasta el sábado”, alertó el director del COE, Juan Manuel Méndez, en rueda de prensa. Por esta razón, 25 de las 32 provincias del país permanecen en alerta, incluyendo nueve en alerta máxima, entre ellas la capital. En estas demarcaciones, el Gobierno suspendió las clases y las labores los días miércoles y jueves como medida preventiva.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos informó que Melissa, surgida el martes, podría convertirse en huracán mayor este fin de semana. En su último reporte, el fenómeno se ubicaba a 345 kilómetros al sureste de Kingston, Jamaica, y a 440 kilómetros al suroeste de Puerto Príncipe, Haití, con vientos sostenidos de 85 km/h y desplazamiento lento hacia el noroeste.
Se espera que Melissa permanezca cerca de Haití, Jamaica y el este de Cuba durante varios días, generando lluvias significativas también en Puerto Rico y República Dominicana.
Debido al pronóstico de lluvias, el COE mantiene en alerta roja a Barahona, San Cristóbal, Santo Domingo, Distrito Nacional, San José de Ocoa, San Juan, Azua, Peravia y Pedernales.
En alerta amarilla están La Vega, La Romana, Hato Mayor, El Seibo, Samaná, San Pedro de Macorís, Monseñor Nouel, Sánchez Ramírez, La Altagracia, Elías Piña, Monte Plata, Independencia y Bahoruco, mientras que en verde figuran María Trinidad Sánchez, Santiago y Duarte.
En ese sentido, se recomienda a las personas abstenerse de cruzar, ríos, arroyos y cañadas que presenten altos volúmenes de agua en las provincias bajo alerta.
Del mismo modo, en las costas atlántica y caribeña se recomienda a los operadores de las frágiles, pequeñas y medianas embarcaciones, permanecer en puerto debido a viento, oleaje peligroso, así como también por fuertes aguaceros y tormentas eléctricas.
De igual forma, el COE instruye a los organismos de protección civil, a tomar todas las medidas preventivas de lugar, a fin de preservar la vida de los usuarios de dichas costas, debido a probables rompientes y corrientes de resaca.









